Por Pedro Ángel Gómez Barreto* | Hace poco más de tres años adquirí el importante compromiso, ante mis paisanos rambleros, de aceptar mi designación como Cronista Oficial de la Villa de San Juan de la Rambla y con ello, indagar, buscar historias, hechos, curiosidades acerca de la gran riqueza cultural de nuestro municipio, además de asumir también mi faceta de ser algo así como “portavoz” de las inquietudes o reclamos de mis admirados amigos.
Sin querer polemizar ni buscar “culpables” ni politizar este asunto que les relato, comparto el enorme enfado con mis paisanos y asumo su portavocía por la que doy a conocer por medio de este artículo algo realmente lamentable, por no utilizar palabras soeces.
Este es el caso del ya bautizado “mamotreto ramblero” una obra disparatada ideada hace años por el Cabildo de Tenerife con la “sana intención” de construir una marquesina de parada de guaguas en la zona denominada El Cubo y evitar de esta manera (semejante atropello) la entrada de las guaguas de TITSA que en dirección a Icod de los Vinos, desde siempre habían transcurrido por el interior del Casco Histórico, a través de su preciosa Avenida La Libertad, recorrido de unos pocos cientos de metros y casi equitativo al recorrido actual por la autovía que rodea el pueblo; y que, por si alguien lo desconoce, le indicamos que es Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico Artístico, declarado por el Gobierno de Canarias en 1993 y que, de la misma manera, viene a ser uno de los cascos históricos más bonitos y mejor cuidados de toda Canarias, lo que llama poderosamente la atención de muchos turistas que desean recorrer sus maravillosas calles, callejones y contemplar la belleza de una arquitectura canaria única.
Pues esta es la maravillosa idea pensante del ideólogo/a que quiso con esa dichosa marquesina de guaguas evitar que los viajeros de TITSA conozcan uno de los rincones más emblemáticos de Tenerife, que ha sido plató de grandes producciones cinematográficas y que, incluso, una periodista experta en turismo, en la revista internacional Viajar, lo califico como el pueblo sacado de una película de Disney.
Apelamos a la comprensión de nuestras autoridades insulares y a los directivos de la empresa TITSA para que den inmediata solución y permitan que todas las líneas de guaguas transiten por el caso histórico de la Villa de San Juan de la Rambla (las que vayan en sentido hacia Icod de los Vinos), porque no llegamos a comprender cómo es posible que la Línea 363 sí transcurra a lo largo de la Avenida La Libertad y el resto de las demás líneas, no. Además resulta incongruente la campaña promovida por la Corporación Insular de viajar en guagua y conocer a través de los trayectos de TITSA la belleza de cada rincón de Tenerife. Esto parece que no es así con nuestra hermosa Villa. Y, por si fuera poco, debemos mencionar el grave riesgo por atropello que afecta a los viajeros que deseen acceder a San Juan de la Rambla o al Barrio de Las Aguas, porque deben de quedarse en la parada denominada Piedra del Gallo en la Zona de La Peña, a cientos de metros de distancia del casco y transitar con máximo peligro por el escaso arcén de la autovía (que no es permitido) debido a que diariamente el tráfico de vehículos es muy intenso, y es motivo de incomprensión que una persona con dificultad de movimiento deba de realizar este temerario caminar o alguna madre con cochito de bebés. Lo dicho, recapaciten las autoridades que tienen a su cargo esta decisión y solucionen de inmediato esta falta de respeto a nuestra Villa y sus vecinos, porque la marquesina de El Cubo es inservible y no está operativa, como se ve en la fotografía.
Al propio tiempo, denunciamos que la entrada principal al casco histórico tenga como cartel de bienvenida una fotografía lastimosa para la vista por el abandono, suciedad, y un mamotreto de hormigón, sin el más mínimo sentido común de llegar a entender la enorme importancia del lugar, entrada a un núcleo histórico y protegido por el Gobierno de Canarias y la tarjeta de visita en la entrada principal de acceso al popular barrio de Las Aguas al cual, diariamente, acuden cientos de visitantes que desean degustar la afamada cocina de calidad ofertada por varios restaurantes de prestigio.
Pensamos que en el Cabildo de Tenerife, Área de Paisaje, que dispone de grandes profesionales, podrán dar solución a este despropósito
Y cubrir esa zona de hormigón con vegetación autóctona y embellecer una zona ajardinada para proporcionar a los rambleros y a los visitantes de nuestro pueblo una decorosa imagen de bienvenida que realmente por historia y justicia merecemos.
* Cronista Oficial de la Villa de San Juan de la Rambla

