Guaguas Municipales, en coordinación con la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, han lanzado una campaña para concienciar a la población más joven, su entorno familiar y vecinal sobre las repercusiones de los actos vandálicos contra los vehículos de transporte público de la ciudad en las celebraciones de la Noche de Halloween o de los Finaos.
En un comunicado, la compañía municipal ha señalado que la campaña de concienciación bajo el título ‘En Halloween no estés desafinao’ se divulgará durante las próximas semanas en el exterior de diferentes líneas del servicio regular y también a través de redes sociales.
La misma ha sido coordinada por las concejalías de Movilidad y Seguridad, Convivencia y Cultura, que dirigen José Eduardo Ramírez y Josué Íñiguez, respectivamente, junto a Guaguas Municipales y la Policía Local de la capital grancanaria, quienes cooperan, junto a otros Cuerpos y Fuerzas del Estado, para atajar los episodios de actos vandálicos contra el transporte público (incluidos taxis, Global y los operadores de servicios discrecionales).
De esta manera, Guaguas pondrá en marcha un plan de prevención de contingencias, al tiempo que se reforzará los equipos de limpieza de los vehículos ante la posibilidad de que se reproduzcan los ataques con huevos, que en las ediciones anteriores disminuyeron notablemente por el efecto de la presencia policial y los mensajes de sensibilización.
Mientras, la Policía Local, a través de su unidad GOIA-UE, hará un refuerzo con un dispositivo especial coordinado con la Policía Nacional que se iniciará la tarde del próximo 31 de octubre y se prolongará hasta la madrugada del 1 de noviembre.
El cuerpo de seguridad municipal hará hincapié en las zonas de celebración de eventos y en las zonas donde se puedan producir actos vandálicos a través de patrullajes dinámicos y estáticos, policías de paisano y operadores de dron.
En la creatividad del anuncio, que hace alusión en un juego de palabras a la conexión con la celebración autóctona de los finaos, se detallan algunas de las repercusiones penales a las que se podrían enfrentar los presuntos vándalos: prisión (para mayores de 18 años), internamiento (para menores de 18 años); multas de 100 a 600.000 euros; trabajos para la comunidad y libertad vigilada.






