A medida que transcurren las horas, se confirman las peores previsiones imaginables sobre las consecuencias del paso de una DANA con especial capacidad destructiva por varias provincias peninsulares. Una catástrofe ya catalogada como la peor de origen climático que se recuerda en España y que, al cierre de esta edición, presenta un balance desolador, porque son ya 158 los fallecidos confirmados oficialmente, de los que 155 perdieron la vida en la provincia de Valencia, mientras que los tres restantes murieron en Mira (Cuenca), Letur (Albacete) y Alhaurín de la Torre (Málaga).
Las autoridades siguen sin facilitar una cifra exacta sobre cuántos son los desaparecidos, si bien El Español desveló ayer que los cálculos pasan por aproximadamente 250, según fuentes no oficiales captadas entre los servicios implicados en las tareas de rescate. Esta cantidad concuerda con las declaraciones que, en tal sentido, han realizado numerosos vecinos e, incluso, alguna alcaldesa, como la de Chiva, Amparo Fort, quien sostuvo ante Efe que en su pueblo esperan “centenares” de desaparecidos. Para sostener tal afirmación, Fort dijo que, por ahora, solo han podido centrarse en el casco urbano cuando el término municipal resulta muy grande y hay “cientos de coches” volcados desde la autovía, por lo que “seguro que tienen personas dentro”.
Hay que tener en cuenta que el trabajo de las emergencias se está viendo seriamente obstaculizado por la enorme dimensión de los daños materiales generados por esta temible conjunción de tormentas, dado que hasta vías principales para el tráfico terrestre de la provincia como es la A-7 han quedado inutilizadas en varios tramos, mientras que los accesos a localidades particularmente castigadas, como Paiporta (donde se han registrado al menos 40 de las muertes confirmadas) o la albaceteña Letur, han quedado igualmente impracticables.
Hasta en los servicios ferroviarios se calcula por meses el tiempo que puede transcurrir para recuperar la normalidad en algunos de sus trenes.
Prioridades
Además, igualmente es prioritario auxiliar a los supervivientes que siguen sin agua potable (como pasa en varias localidades) o que, incluso, han tenido que ser alojados en recintos habilitados a tal fin, al quedar inhabitables sus viviendas.
Desde el Gobierno estatal, se activan desde hoy a 500 militares que se suman a los 1.200 desplegados hasta ahora, y el ministro Ángel Víctor Torres aseguró ayer que se facilitarán “todos los medios que hagan falta”.
Esta disponibilidad fue agradecida por el presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, que ya había solicitado la incorporación del Ejército y los efectivos disponibles de tierra, mar y aire “para reforzar las labores logísticas y de distribución de ayuda a la población”.
A su vez, el presidente estatal, Pedro Sánchez, se desplazó ayer a Valencia y garantizó todo el apoyo posible del Estado, mientras recordaba a los vecinos que la DANA no había concluido y que, por ese motivo, lo mejor para todos era que se quedasen en casa. Anoche, las lluvias seguían siendo notables en el sur de la provincia.





