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Un bucle infinito en La Chasnera: la suerte se repite entre surtidores y décimos

La jornada de la suerte comenzó muy temprano, cuando el 11840, tercer premio del sorteo, dejó 950.000 euros en 19 décimos vendidos
Un bucle infinito en La Chasnera: la suerte se repite entre surtidores y décimos

Desde las 8:49 de la mañana, la estación de servicio La Chasnera, en Granadilla de Abona, enclavada entre el ir y venir de coches, se ha convertido en el epicentro de la fortuna. Otra vez. En cuestión de horas, se han repartido más de 1.552.000 euros en premios. El ambiente en la gasolinera es el de una celebración colectiva.

Trabajadores, periodistas, visitantes y propietarias se mantienen atentos a las televisiones, mientras Miriam González, hermana de José Miguel González (propietario de la gasolinera y el receptor de loterías), con su móvil en la mano, escruta los números con precisión. El grito que confirma la suerte llena de jolgorio la estación de servicio, y los presentes celebran al unísono.

La jornada de la suerte comenzó muy temprano, cuando el 11840, tercer premio del sorteo, dejó 950.000 euros en 19 décimos vendidos. Apenas nueve minutos después, la fortuna volvía a asomar en el 77768, un cuarto premio que distribuyó 540.000 euros entre 27 décimos. Pero no fue todo: el 48020, otro cuarto premio, aportó 20.000 euros adicionales en un único décimo, y el 74778, séptimo premio, sumó 42.000 euros más con siete décimos vendidos.

Entre munchitos, limpia parabrisas y bebidas energéticas, se mantiene viva, tras más de 11 años de historia, la fortuna de La Chasnera. Un lugar recóndito en la comarca sureña donde, cada año, la suerte encuentra su oportunidad.