Medio centenar de personas se manifestaron ayer por el centro de Santa Cruz en rechazo a la implantación del nuevo carril ciclable que ejecuta el Ayuntamiento capitalino, cuyas obras se encuentran en una primera fase y se prevé que concluyan en abril de 2025. A pesar de la declaración de alerta por fuertes vientos, la protesta partió, sobre las 11.00 horas, desde la plaza de Weyler para recorrer parte del futuro carril bici urbano, en una marcha presidida por las asociaciones convocantes y respaldada por varios comerciantes y partidos políticos municipales como Vox.
Los convocantes portaban pancartas con lemas entre los que destacaban: Muy bonito el carril bici, pero ¡así no!, No al caos en nuestras calles o La calle del Pilar parece la TF-5. Eslóganes a los que sumaban patinetes de madera con las fotos del alcalde, José Manuel Bermúdez, y de los ediles de Servicios Públicos y Movilidad, Carlos Tarife y Evelyn Alonso, respectivamente, los cuales fueron depositados a las puertas del Ayuntamiento en señal de rechazo a una ejecución que “no ha sido ni planificada ni consultada previamente con los afectados”, esgrimieron.
Los manifestantes, entre los que destacaban la asociación de vecinos Urban El Perenquén o Queremos Movernos, afirmaron que “ya son más de 1.200 las plazas de aparcamiento que han sido eliminadas en la zona centro, sin que se haya ofrecido otra alternativa para residentes, visitantes y comercios, y las previsiones de los planes de movilidad elevarán esa cifra hasta las 5.000”.
Aseguraron que “las obras han reducido, además, zonas de carga y descarga de la calle de El Pilar, Méndez Núñez o Villalba Hervás, afectando a los negocios, y se han suprimido la parada de taxis del Pilar y los aparcamientos para vehículos con movilidad reducida, lo que implica que personas con discapacidad o mayores no puedan acceder con facilidad al centro de la ciudad”.





