Se puede decir más alto pero no más claro. Frente a la vergüenza ajena que genera -particulamente entre expertos- esas proclamas simplistas de quienes pretenden solucionar la crisis humanitaria que padece Canarias a cuenta de la ruta atlántica con el mero despliegue de barcos de la Armada, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, clausuró ayer unas relevantes jornadas internacionales sobre migración celebradas en Lanzarote reiterando, por enésima mes, un mensaje cargado de sentido común: “No hay muro ni mar que vaya a frenar a quienes buscan una vida mejor”.
“Por lo tanto -continuó el también secretario general de Coalición Canaria-, contribuyamos todos a darles un proyecto de vida en su tierra; recuperemos misiones tan importantes como la de la Unión Europea en el Sahel para frenar la presión sobre los territorios limítrofes; miremos a los países africanos como aliados. Sólo así evitaremos la pérdida de vidas humanas y garantizaremos el mundo mejor al que todos aspiramos”, dijo el presidente autonómico durante la clausura de esta reunión celebrada en Lanzarote. Una cita en laque no se limitó a manifestar postulados tan básicos, sino que también no cejó en su declarada campaña para evitar que las Islas se conviertan en la tumba de tantas personas que no logran sobrevivir a una de las rutas marítimas de migración más mortífera del planeta, como es la atlántica -si no la que más-, así como una cárcel para los supervivientes, para lo que exigió responsabilidades a quien corresponde.
Y dado que el foro tenía carácter internacional dada la presencia, entre otros, de representantes de la Unión Europea y de aliados tan estratégicos para España como es Marruecos, Clavijo puso esta vez el punto de mira en la propia UE, a cuyos dirigentes recordó que está obligada a dar una respuesta conjunta a los derechos de los menores migrantes, “niños y niñas como los 5.800 que Canarias tutela en solitario”, como informan las agencias de noticias desde Costa Teguise.
Canarias es “ejemplo de tolerancia y buen hacer pese a la saturación de nuestro sistema de acogida, con islas como El Hierro que han acogido a más del triple de su población en sólo dos años o como Lanzarote, con picos de saturación insostenibles”, subrayó Clavijo, consciente de que representantes de ambas islas ya han manifestado públicamente que su paciencia se agota ante la ausencia de una respuesta estructural a una crisis de dimensiones tales como la que sufre en el Archipiélago. “O Europa impulsa una verdadera y decidida política de desarrollo y cooperación en África -dijo- o no vamos a poder afrontar con buenos resultados este reto migratorio, porque no hay muro ni mar que vaya a frenar a quienes buscan una vida mejor”.





