Hablar de Cienciología es hacerlo de controversia. Conocida como la religión de las estrellas, en España está considerada como tal, aunque en otros estados, como Francia, está catalogada como una secta y en Noruega como una ONG. Lo cierto es que la Cienciología podría tener relación con el Teide gracias a su creador, L. Ron Hubbard.
Nació el 13 de marzo de 1911 en Tilden, Nebraska, Estados Unidos, L. Ron Hubbard, desde joven, mostró interés por la literatura y la exploración, publicando relatos de ciencia ficción y fantasía que lo convirtieron en una figura destacada del género pulp en los años 1930 y 1940.
En 1950, Hubbard publicó Dianética: La ciencia moderna de la salud mental, una obra que introdujo técnicas para mejorar la mente y superar traumas, sentando las bases de lo que más tarde sería la Cienciología. En 1953 fundó oficialmente la Iglesia de la Cienciología, que se presentó como una filosofía religiosa orientada al crecimiento espiritual.
La Cienciología y el Teide
Uno de los pilares de la cosmología de la Cienciología es la historia de Xenu, un supuesto dictador galáctico que, según la doctrina avanzada de la religión, hace 75 millones de años trajo a millones de seres humanos al planeta Tierra. Estos fueron ubicados en varios lugares específicos y destruidos con bombas de hidrógeno, generando residuos espirituales conocidos como “thetanes”.
En las enseñanzas avanzadas, se hace mención de volcanes como símbolos clave en esta narrativa. Aunque los textos de la Cienciología no señalan directamente al Teide, algunos defensores de esta conexión creen que la imagen del imponente volcán pudo haber servido como inspiración para Hubbard. En la década de 1960, cuando la religión comenzaba a consolidarse, Tenerife era ya un destino turístico, lo que habría podido captar su atención.
L. Ron Hubbard visita Canarias
L. Ron Hubbard visitó Canarias en varias ocasiones durante los años 60, cuando ya se había consolidado como líder de la Cienciología. Durante estos viajes, se le vio fascinado por la geografía volcánica del archipiélago. Testimonios de la época mencionan que llegó a pasar tiempo observando el Teide, cuyas características geológicas podrían haber alimentado su imaginación.
No es un detalle menor que Hubbard fuera también un escritor prolífico de ciencia ficción antes de fundar la Cienciología. Esta dualidad entre lo real y lo imaginado podría haber mezclado la majestuosidad del Teide con su visión de las narrativas cósmicas.
La posible conexión entre el Teide y la Cienciología se volvió aún más discutida cuando, en la década de 1980, la iglesia lanzó una serie de anuncios publicitarios donde representaba a volcanes en erupción. Aunque nunca se especificó que se tratara del Teide, su figura encaja con las imágenes promocionadas, reforzando la especulación sobre la inspiración tinerfeña.
Además, el uso de volcanes como metáforas en las campañas de la Cienciología se relaciona con el concepto de energía reprimida, algo recurrente en sus enseñanzas sobre la mente reactiva y los thetanes.
¿Realidad o mito?
A pesar de las teorías que alimentan esta relación, no existen pruebas documentales claras que vinculen directamente al Teide con la creación de la narrativa de la Cienciología. Sin embargo, el mito persiste, alimentado tanto por la espectacularidad del volcán como por la fascinación que genera la religión misma.
En la actualidad, no existen sedes de la Cienciología en Canarias, aunque sí existieron, en Tenerife y Gran Canaria, aunque las mismas fueron cerradas.





