Por Carlos Acosta García. | El día 1 de enero de 1859, comenzó su labor como primer mandatario del municipio de Garachico don Esteban de Ponte y Benítez de Lugo, uno de los más famosos alcaldes de cuantos ha tenido la Villa durante sus cinco siglos de historia, no sólo por haberse mantenido en el cargo durante 25 años sino porque supo desplegar una intensa actividad, tendente al mejoramiento de su patria chica. Nada más tomar posesión de su cargo, inició el señor de Ponte la tarea de resolver una serie de problemas de lo más variados. Citamos en primer lugar sus deseos de conseguir que llegara la carretera general del Norte hasta la localidad de Buenavista; y nos apresuramos a citar el segundo, que significó todo un éxito para el nuevo alcalde. Nos referimos a la creación de la estación telegráfica, única durante muchos años en la zona más occidental de la Isla. Fueron varios años de adelanto porque la estación significó muchos detalles positivos para Buenavista, Los Silos y Garachico. También trabajó intensamente el alcalde en el embellecimiento del pueblo, con mejoramiento de calles y plazas, jardines y lugares de ocio. Dotó de escuelas a los barrios que no las tenían, además de cooperar mucho y bien a favor de las edificaciones religiosas. No podemos ignorar que Garachico tuvo cinco conventos (franciscano, dominico, agustino, de monjas claras y monjas concepcionistas). Sólo éste que citamos al final es el que permanece activo. Aunque los edificios se conservan; menos el de las monjas claras. Mejoró ampliamente el señor alcalde, en el sentido económico, el ayuntamiento, que había pasado anteriormente por etapas más que problemáticas. El recuerdo de don Esteban está presente en todas las mentes de los habitantes de la Villa y Puerto porque, además del éxito que significó su trabajo, no podemos olvidar que lleva su nombre la principal calle de la localidad del Roque.
