Los agricultores celebran el paso de la borrasca Nuria, a la que se le temía por la fuerza sus vientos, aunque finalmente han sido más los beneficios de sus lluvias (llegó a descargar hasta 88 litros por metro cuadrado en Granadilla de Abona y 60 en Vilaflor de Chasna) que los daños causados por rachas de viento que llegaron a superar los 100 kilómetros por hora en distintos puntos de las Islas.
“Pensamos que iba a ser peor, pero, a pesar del miedo al viento, no parece que haya afectado como nos temíamos, aunque en la Isla Baja si tiró plataneras; lo mejor ha sido la lluvia, que ha caído sobre todo en medianías del sur y del norte de Tenerife, además de La Palma, La Gomera y El Hierro”, manifestó ayer a este periódico Ángela Delgado, presidenta de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga), quien subrayó las ventajas de estas precipitaciones en el momento actual para el campo isleño.
“Aunque llovió de forma dispar, el agua ha sido fantástica, ha venido divinamente, beneficia a las viñas, a las papas y a las plataneras. Además, en el caso de las papas, este año viene un cosechón, si no hay grandes incidencias. Temíamos que la borrasca se lo llevara por delante, pero no ha sido así y la cosecha, muy bien plantada en cumbres, medianías y zonas bajas, sobre todo en el norte de Tenerife, ya se encuentra al 70% de su ciclo de producción”, explicó Delgado.
Tras recordar que Tenerife ha prorrogado la situación de emergencia hídrica, la presidenta de Asaga destacó que, además de regar los cultivos, la lluvia mejora la calidad de los suelos –afectados por altos índices de salinidad- y se convierte en un “insecticida ecológico” para la polilla.
Ante la posibilidad de que entre otra borrasca la próxima semana desde el Atlántico, en principio sin tanto viento como Nuria según los modelos meteorológicos, los agricultores se frotan las manos después de años de sequía y sinsabores, lo que llevó a algunos a tirar la toalla y dejar de plantar.
Si se confirman las nuevas precipitaciones en los próximos días, será otra buena noticia para el campo isleño y ayudará a materializar el “cosechón” de papas del que habla la presidenta de Asaga.
A la espera de la evaluación de daños definitiva, Asaga ve el vaso medio lleno después del paso de Nuria e insiste en que el agua siempre es una “buena noticia” para el campo y es “bienvenida” por los hombres y mujeres que trabajan la tierra.
ARANCELES DE TRUMP
Sobre otra lluvia bastante menos amable, la de aranceles, anunciada por Donald Trump, Delgado subrayó el “cabreo” de los agricultores después del “engaño” que han sufrido durante años: “Que si la Organización Mundial del Comercio, que si no se podían poner aranceles… y ahora llega este señor y hace lo que le da la gana y no pasa nada”.
En ese sentido, recordó que el sector del plátano lleva dos años “sin levantar cabeza” y los productores se siguen preguntando “por qué no se le ponen aranceles a la banana, en manos de compañías multinacionales americanas”.
Confirmó que la Península se ve más afectada que Canarias por las medidas anunciadas por la administración estadounidense y señaló que solo un bajo porcentaje de vino canario cruza el océano Atlántico. “Más del 90% del vino local se vende aquí y en la Península”.
Con todo, recalca que “no hay que bajar los brazos con Trump” y se muestra confiada en que habrá “algún tipo de respuesta” por parte de la Unión Europea.





