La negativa a entregar a una menor declarada en situación de desamparo ha motivado un motín que por el momento transcurre de forma pacífica en el centro de migrantes instalado en el antiguo centro penitenciario Tenerife I, ubicado en Santa Cruz de Tenerife.
Pese a que no constan incidentes violentos a este respecto, dicha negativa ha generado un impresionante despliegue policial en el lugar, donde los vecinos, lógicamente alarmados, han contabilizado la presencia de hasta 17 vehículos policiales, tanto de la Nacional como de la Local. Además, dicho despliegue ha cerrado al tráfico una vía aledaña, la calle de Pío Baroja, para mayor trastorno de la ciudadanía residente.
Dicha presencia policial, que se puede observar en las imágenes que acompañan a estas líneas, comenzó minutos antes de las siete de la tarde y a las diez de la noche seguía activado.
Este suceso tiene lugar el mismo día en que los usuarios de dicho centro celebrasen por la mañana una protesta por lo que entienden malos tratos en el centro relacionados con la alimentación y otros servicios como la enseñanza del castellano, lo que se rechaza de plano desde la Cruz Roja, entidad responsable de dicho centro.






