economÍa

Agricultura apoya la solicitud de una IGP para el tomate canario

El ICCA ha recibido la petición de Fedex para iniciar la tramitación del distintivo europeo de calidad para esta producción, como el del plátano y el otorgado recientemente al aguacate
El tomate canario “no es competitivo por la desventaja con el marroquí”
El sector del tomate canario celebra en 2025 los 140 años de esta actividad exportadora. DA

El Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) ha recibido la solicitud de la Federación Provincial de Asociaciones de Exportadores de Productos Hortofrutícolas de la provincia de Las Palmas (Fedex) para tramitar la petición de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Tomate canario.

Desde este organismo autónomo adscrito a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno autonómico se respalda la solicitud, cuyo objetivo es que este producto obtenga el mismo sello de calidad con el que ya cuentan el Plátano de Canarias y, recientemente, el Aguacate de Canarias.

Estos distintivos europeos “garantiza que la calidad o reputación del producto se debe al medio geográfico donde se produce”, incluyendo factores naturales y humanos atribuibles al origen. Se establece como marca diferenciadora respecto a producciones de otros orígenes.

Distintivos como la IGP contribuyen a “impulsar la economía rural”; especialmente en zonas con limitaciones naturales u otros condicionantes, desde zonas de montaña hasta territorios alejados del continente, como las RUP, donde los costes de producción “son elevados” en comparación al resto de regiones comunitarias.

Los regímenes de calidad “pueden contribuir y servir de complemento tanto a las políticas de desarrollo rural como a las de apoyo en la comercialización y de ayuda a la renta que se aplican en el marco de la Política Agrícola Común”.

Sobre la tramitación de este sello, el director del ICCA, Luis Arráez Guadalupe, explica que en estos momentos trabajan en la gestión de esta solicitud para que la normativa europea “respalde la calidad diferenciada de un producto tan representativo de Canarias” y “lo proteja frente a la competencia desleal de otras producciones”. La petición para que el tomate canario se inscriba en el registro europeo de IGP “representa la reactivación de una antigua aspiración del sector productor y exportador de Canarias”.

Esta iniciativa “no es completamente nueva”, ya que, hace aproximadamente diez años, Fedex y Aceto estudiaron dar este “paso crucial para la diferenciación” del producto. Sin embargo, ante “diversas incertidumbres” sectoriales, regulatorias, logísticas y de mercado, tuvieron que pausar aquel primer impulso. Ahora se ha reactivado con el auspicio del Cabildo de Gran Canaria, de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca de Tenerife y de productores de Fuerteventura.