Por Carlos Acosta García.| Fue en 1813, concretamente el día 10 de enero, cuando Garachico elevó al jefe político de la provincia una representación, mediante la cual se oponía a la nueva división de partidos judiciales, por entenderse que se trataba de una decisión injusta y que perjudicaba hondamente los intereses de la hoy denominada Villa y Puerto. La protesta la firmó el síndico personero Francisco Brier y la dirigía don Miguel José de Soberon, que era el jefe político a quien afectaba más directamente el asunto. La proposición de referencia fue desatendida por las autoridades correspondientes, lo que dio lugar a que en la localidad del Roque se viviera una tremenda desilusión. La disputa se centraba entre los municipios de Icod y Garachico (como ocurría frecuentemente por cualquier motivo), lo que puso de manifiesto que las causas del momento eran superiores a otras muchas ya vividas, lo que hacía más evidente el enfrentamiento entre los dos pueblos vecinos. Ya se sabe que la Isla estaba dividida entonces en tres demarcaciones, que correspondían a La Laguna, Taoro y Daute, con capitalidad respectiva en La Laguna, La Orotava y Garachico. Pero Santa Cruz, ante la inminente proximidad de las elecciones para diputados a Cortes, quiso ser cabeza del tercer partido, lo que, por una simple lógica elemental, no fue aceptado por las comarcas afectadas negativamente. Al final, Daute no se desmembró como partido, pero la ciudad de Santa Cruz fue designada como cuarto partido judicial. Finalmente ocurrió lo que se temía: Garachico, que seguía viviendo una decadencia más que notable, perdió su capitalidad…que pasó inevitablemente a Icod, una ciudad mucho más poblada que la localidad del Roque.
