Campus África arrancó ayer en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna, con la conferencia magistral de Carlos Alberto Pinto Lopes, alto representante de la Unión Africana para las relaciones con Europa, que invitó a reflexionar en torno a la realidad de un fenómeno migratorio “que debe ser visto y afrontado como oportunidad y no como un problema”, y abogó por ser consciente de que “no solo se da por necesidad, también por ambición, por conocimiento o educación, los jóvenes africanos están en ese camino”.
El que fuera secretario general adjunto de las Naciones Unidas abogó por romper con los clichés impuestos por “las políticas populistas inspiradas en el miedo a lo foráneo como única base de un discurso sin trasfondo”. El auge de estas corrientes políticas “no es casual, estamos ante un mundo que cambia de una forma muy rápida y el temor a lo nuevo siempre es un argumento fácil al que recurrir”. La narrativa basada en “el miedo en la invasión africana no entiende lo que está ocurriendo realmente”, es un “chivo expiatorio ideal”. Si se analiza “es un discurso económicamente irracional, pone el foco en el migrante como una carga en lugar de verlo como un contribuyente”.
El eminente economista portugués subrayó que “en 2050 una de cada cuatro personas del planeta será africano, y frente al envejecimiento de la población europea y una fuerza laboral que se reduce, la juventud y el talento africano se abre paso”. “La clave no está en controlar la migración, sino en reconfigurar las relaciones sobre nuevas bases de cooperación. El futuro no se improvisa, se diseña”.
En este aspecto señaló que la digitalización de los servicios es una de las palancas de cambio más importantes para el desarrollo del continente africano. Destacó el papel relevante que tendrá en materia de transición ecológica o como punto estratégico para el desarrollo de sectores como la salud o la industria manufacturera, abogando por la deslocalización de las fábricas hacia el continente africano, para aprovechar sus recursos naturales. Insistió en que “África es como una corriente de aire fresco que entra en una casa para avisar que el tiempo está cambiando” y que “está entrando en una transformación silenciosa, pero profunda, una revolución de escala humana”.
Más de 400 jóvenes
El rector de la ULL, Francisco García, destacó “el orgullo” por acoger un evento por el que han pasado más de 400 jóvenes “que han vuelto a sus países para aplicar lo aprendido. Este Campus es un ejemplo para ofrecer soluciones a los grandes desafíos que afronta la humanidad”. El director general de relaciones con África, Luis Padilla, señaló que “los desafíos comunes nos obligan a pensar y trabajar en estrategias de codesarrollo y la educación es un elemento clave que juega un papel esencial”. Mientras, el vicepresidente del Cabildo de Tenerife, Lope Afonso, reconoció que “estos estudiantes están llamados a ser líderes de sus países para un cambio sostenido y sostenible. Tenerife tiene la vocación de ser punto de encuentro natural entre África y Canarias”.





