Más de mil camas ocupadas y dadas de altas por pacientes mayores de edad. Al parecer familiares de todos estos pacientes no quieren hacerse cargo de todas estas personas mayores de edad. Sin duda, la vejez es una carga para la nueva generación. Cumplir demasiados años significa que ya somos un estorbo para muchos de nuestros familiares y para la propia Sanidad Pública de Canarias. Esta es una triste realidad de este momento de comienzo de siglo XXI. Entiendo que no es nada fácil hacerse cargo de una persona mayor durante las 24 horas del día, sobre todo si esos familiares trabajan los dos. Sin embargo, para que sirve la Ley de Dependencia. Que el Gobierno se pongan las pilas y hagan más centros para poder atender toda esta gran demanda de personas mayores necesitadas de unos cuidados especiales. O acaso están esperando otra pandemia como ya tuvimos con la covid-19 para que mueran miles de ancianos y jóvenes. Mil camas ocupadas con el alta sobre las camas de muchos ancianos que no tienen donde ir. Así esta nuestra Sanidad Pública de Canarias. Una sanidad que sigue activa gracias a los sanitarios profesionales que tenemos. Por cierto, se han dado cuenta que cada vez hay más enfermeras/os y médicos cubanos en la Sanidad Pública de Canarias. Lógico. Se van los buenos a otros hospitales de Europa, donde se les valoran y se les pagan más. Si el Gobierno de Canarias no pone un poco más de voluntad sobre este gran problema lo mejor será que dimitan, pues lo importante es que nuestra Sanidad Pública esté ocupada por buenos sanitarios profesionales, vengan de donde vengan. Así mismo, que van hacer con esas mil camas que ya tienen el alta de personas muy mayores. ¿Lo tendrá en cuenta la consejera de Sanidad Esther Monzón? Personalmente tengo mis dudas. Por otro lado, señalar que tenemos un edificio hospitalario muy viejo, degastado por el paso del tiempo, cayéndose a pedazos por muchos sitios del citado edificio. ¿A qué esperan los responsables; bien sean técnicos, arquitectos y responsables de la Sanidad Pública de Canarias? El día que haya una desgracia personal es cuando van a salir lamentándose de lo ocurrido.
Bueno, yo seguiré esperando para que más tarde o temprano se pueda buscar una solución a todo este gran problema. Supongo que para algo estarán las trabajadoras/es sociales, donde sus informes técnicos servirán para algo, salvo que la consejera de Sanidad los pase por alto. No debemos permitir que nuestra Sanidad Pública de Canarias caiga al vacío para dar paso a una privada con un coste económico carísimo.
