Antonio Rico acaba de graduarse en Derecho con un expediente fuera de lo común: 38 matrículas de honor. “Tengo hasta novia”, bromea ante las cámaras de Antena 3.
Su método, según cuenta, no tiene secretos: asistencia constante, apuntes manuscritos y disciplina durante los exámenes.
“Yo no pensaba sacar todo matrículas. Mi truco ha sido ir siempre a clase y hacer los apuntes a mano”, explica.
“En época de exámenes me encerraba en casa a estudiar con tal de luego tener una vida totalmente normal”, añade.
En esas semanas clave se aislaba para concentrarse al máximo y, una vez superada la prueba, retomaba su rutina habitual.
Con este logro, Antonio demuestra que, pese a las dificultades del sistema educativo, la constancia y la organización siguen siendo herramientas poderosas para alcanzar la excelencia académica.






