Un vuelo de Ryanair procedente de Manchester vivió momentos de tensión el pasado martes por la noche cuando una pasajera adoptó una actitud agresiva durante el trayecto, llegando incluso a ejercer violencia física contra otros viajeros.
Según informaron los controladores aéreos en redes sociales, la tripulación optó por acortar la aproximación al aeropuerto a fin de aterrizar lo antes posible.
Paralelamente, se coordinó la presencia de la Guardia Civil en pista para intervenir a la llegada del aparato.
Aunque la mujer abandonó la aeronave sin detenciones, su comportamiento generó alarma por lo inusual de la situación. Fuentes policiales confirmaron que inicialmente no se procedió a su arresto.
En ese turno solo había un agente asignado al aeropuerto, lo cual obligó a solicitar refuerzos debido al carácter violento del altercado, dejando temporalmente desatendido el municipio cercano de Tías.







