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Bebés esclavos en Canarias: la terrible historia que muchos desconocen en las Islas

La Ley de Vientres no se aplicó en Canarias, algo que sí sucedió en otros territorios
Bebés esclavos en Canarias: la terrible historia que muchos desconocen en las Islas

Bebés esclavos porque sus madres habían sido privadas de libertad. Es una parte de la historia de Canarias quizás no demasiado conocida.

El comercio de esclavos en Canarias se remonta a los primeros años del siglo XVI. De acuerdo con las investigaciones del catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Manuel Lobo, durante los siglos XVI y XVII la población esclavizada representaba entre un 15% y un 20% en las islas bajo control directo de la Corona: Tenerife, La Palma y Gran Canaria.

Solo en esta última, se estima que en el siglo XVI había alrededor de 10.000 personas esclavizadas, de las cuales cerca del 70% eran de origen africano subsahariano. En la ciudad de Las Palmas, la proporción alcanzó niveles comparables a los de importantes urbes de Andalucía y Castilla.

¿Cómo te convertías en esclavo o esclava en Canarias?

En Canarias, como en muchos otros lugares, la forma más común de privar de libertad a una persona era convertirla en prisionera de guerra, condición que podía afectar tanto a hombres como a mujeres, así como a niños y niñas.

La conquista territorial y la expansión religiosa se entendían como procesos inseparables: bajo el argumento de combatir al “infiel” se ocupaban nuevos territorios, se invocaba la idea de una “guerra justa” y, de paso, se obtenía provecho del botín humano, ya fuera para compensar los gastos de la campaña o para generar beneficios. La Iglesia avalaba plenamente este sistema, aunque la postura cambiaba una vez que esas personas consideradas infieles se bautizaban y pasaban a integrar la comunidad católica, según señala alegando.com.

Bebés esclavos, una realidad terrible en las Islas

Para entender la existencia de bebés esclavos en Canarias hay que entender la Ley de Vientres.

Esta normativa, promulgada en varios países de América Latina a comienzos del siglo XIX, fue una medida legal destinada a limitar progresivamente la esclavitud. La Ley de Vientres establecía que los hijos de mujeres esclavizadas nacerían libres, aunque en muchos casos debían permanecer bajo tutela o servicio de los amos de sus madres hasta alcanzar cierta edad.

Pero en el caso de los bebés esclavos de Canarias la realidad era muy distinta. En colonias españolas como Cuba o Puerto Rico comenzó a aplicarse, pero no así en las Islas, en donde mujeres canarias y africanas seguían teniendo que ceder sus hijos e hijas a los grandes terratenientes que, en la práctica, eran sus dueños. Aquellos bebés esclavos lo eran, sencillamente, por haber nacido.

Por suerte, este contenido se ha viralizado en las últimas horas gracias a Axis Mundi Cultura, que ha contado la realidad de lo que sucedía de manera clara: “Los registros históricos, entre ellos las partidas de bautismo conservadas en el Archivo Parroquial de Telde, ofrecen evidencias claras de esta situación. Uno de los casos más antiguos documentados en la ciudad es el de Francisca, bautizada el 26 de mayo de 1503, considerada la primera inscripción bautismal registrada en Telde. Era hija de Diego, calificado como “horro”, término empleado en aquel tiempo para designar a las personas esclavizadas que habían conseguido la libertad, y de Catalina, aún sometida a la esclavitud y propiedad de Alonso de Mato, un conocido dueño de un ingenio azucarero en la zona”.

Puedes ver el vídeo explicativo de Axis Mundi aquí.

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