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El calor provocó 22 muertes en Canarias en agosto: la mayoría, mujeres mayores de 65

La gran mayoría de los fallecimientos se produjeron durante la semana del 11 al 17, coincidiendo con las temperaturas extremas
El calor provocó 22 muertes en Canarias durante el mes de agosto
El calor provocó 22 muertes en Canarias durante el mes de agosto

DA/EP.| Las altas temperaturas causaron la muerte de 22 personas durante el mes de agosto en Canarias, la mayoría, mujeres mayores de 65 años. Esta cifra es similar a la registrada en el mismo periodo del año pasado, cuando 23 personas fallecieron a causa del calor, según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).En los últimos tres meses, el número de fallecimientos a causa de las altas temperaturas en el Archipiélago fue de 59.

La mayoría de los fallecimientos del mes de agosto se concentraron en la semana del 11 al 17, coincidiendo algunos de esos días con la fuerte ola de calor que afectó al Archipiélago y que obligó al Gobierno de Canarias a declarar, por primera vez en la historia, una situación de alerta máxima por altas temperaturas en toda la Comunidad Autónoma. En esos días se produjeron 17 de las 22 muertes ocurridas en las Islas.

Del total de personas fallecidas, nueve fueron hombres y trece, mujeres. Diecinueve de las veintidós personas que perdieron la vida tenían más de 65 años. Los datos por provincias muestran una cifra igual de fallecidos, once en cada una.

El informe del Instituto de Salud Carlos III revela que Canarias fue una de las comunidades en las que menos incidencia tuvo el calor sobre la mortalidad durante el pasado mes. En toda España, las altas temperaturas de agosto dejaron un total de 2.177 fallecidos, un 71,3 por ciento más que la cifra registrada en el mismo periodo del pasado año.

Los datos de esta plataforma también revelan que las muertes de agosto atribuibles a esta causa superaron en 1.117 a las de julio, mes en el que se registraron 1.060 defunciones. En total, desde principios de junio de 2025, España ha notificado 3.644 muertes por calor, un 84,3 por ciento más que en los tres meses de verano de 2024.

Madrid, la más afectada

Por sexos, en agosto se registraron 877 fallecimientos por exceso de calor en hombres y 1.300 en mujeres. En cuanto a la edad de los fallecidos, la mayoría tenía más de 65 años (2.099 muertes) y, de ellos, 1.428 eran mayores de 85 años. Por comunidades autónomas, las más afectadas han sido Madrid, con 415 fallecimientos atribuibles a temperaturas, y Cataluña, con 361. A estas les siguen Castilla y León (264), Comunidad Valenciana (204), Galicia (198), Andalucía (169), Castilla-La Mancha (163), Extremadura (115), Aragón (74), País Vasco (74), Navarra (47), Canarias (22), Asturias (20), La Rioja (19), Murcia (16), Cantabria (13), Baleares (4) y la ciudad autónoma de Ceuta (1).

Según explica el Ministerio de Sanidad, la asociación entre altas temperaturas e incrementos en la morbimortalidad es muy robusta. “Numerosos estudios epidemiológicos muestran un aumento significativo de la mortalidad por encima de un determinado umbral térmico, y se ha demostrado que las olas de calor epidemiológicas inciden directamente sobre la mortalidad por enfermedades cardiovasculares y respiratorias”. La exposición a temperaturas elevadas puede provocar una respuesta insuficiente del sistema termorregulador humano. El calor excesivo puede alterar las funciones vitales si el cuerpo humano no es capaz de compensar las variaciones de la temperatura corporal.

Desde un enfoque biológico, la exposición a temperaturas excesivas puede provocar problemas de salud como calambres, deshidratación, insolación, golpe de calor (con problemas multiorgánicos que pueden incluir síntomas tales como inestabilidad en la marcha, convulsiones e incluso coma). El impacto de la exposición al calor excesivo está influido por el envejecimiento fisiológico y las enfermedades subyacentes.

Normalmente un individuo sano tolera una variación de su temperatura interna de aproximadamente 3ºC sin que sus condiciones físicas y mentales se alteren de forma importante. A partir de 37ºC se produce una reacción fisiológica de defensa. Las personas mayores y los menores son más sensibles a estos cambios de temperatura.

Desde un punto de vista social, la marginación, el aislamiento, la dependencia, la discapacidad o las condiciones de habitabilidad de las personas con menos recursos añaden factores de riesgo que hacen más vulnerables a estos colectivos.

El Plan Nacional establece las medidas para reducir los efectos asociados a las temperaturas excesivas y para coordinar las instituciones de la Administración del Estado implicadas.

Monitorización preventiva ante temperaturas excesivas

El sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) fue desarrollado en el año 2004 en el marco del Plan de acciones preventivas contra los efectos de las temperaturas excesivas, coordinado por el Ministerio de Sanidad, con el propósito de reducir el impacto sobre la salud de la población como consecuencia del exceso de temperatura.

El objetivo de este sistema de monitorización es identificar las desviaciones de mortalidad diaria observada con respecto a la esperada según las series históricas de mortalidad, y permite estimar de forma indirecta el impacto de cualquier evento de importancia en Salud Pública.

MoMo proporciona estimaciones de excesos de mortalidad por todas las causas y atribuibles a un exceso o defecto de la temperatura. Se calcula diariamente, por ámbito poblacional, sexo y grupo de edad.