tribuna

Francisco Sánchez Martínez (IAC)

Hubo gente que pensó en mi fallecimiento. De Francisco Sánchez a Isidoro Sánchez. Hasta algunos amigos y amigas llamaron a mi familia preguntando por mi marcha celestial. Pero Ana la del Molino, en la Villa Arriba orotavense, tuvo que aclararles que hacía pocas horas habíamos hablado por teléfono. El Sánchez fallecido había sido el amigo Paco que como bien señaló el periodista Carmelo Rivero había sido el optimista patológico que finalmente había tocado el cielo con las manos en los altos de Izaña. A Francisco Sánchez Martínez le conocí en la primera etapa de la transición política española, cuando vino de Toledo hacia La Orotava con su familia- mi hermano Francisco Sánchez García había sido electo Alcalde de la Villa- y este relator había sido nombrado director del Parque Nacional del Teide y elegido concejal de la corporación municipal en 1979. Paco Sánchez intervino al principio en el Observatorio Meteorológico de Izaña, pero luego fue nombrado director del IAC (Instituto del Astrofísico de Canarias). En las elecciones al Cabildo de Tenerife por la ATI, apoyé al IAC y a Paco Sánchez.
El amigo Juan Cullen Salazar escribió en 2003 el libro de Pregones de La Orotava, de sus Fiestas del Corpus Christi y San Isidro Labrador del año 2002, cuyo autor fue Francisco Sánchez Martínez. Copió de manera brillante el texto del pregón que tituló: ‘Mirando al Cielo desde La Orotava’. Hizo referencia pública del sentimiento que sentía por haberse honrado por haberle confiado el pregón de las fiestas orotavenses por el alcalde villero, Isaac Valencia. Continuó contando las relaciones que tuvo con La Orotava desde los primeros años que llegó a la isla de Tenerife en 1961, las visitas al salón de Plenos para ver desde los balcones municipales los tapices de tierra del Teide confeccionados cada año por los orotavenses, y para recordar que en esa sala municipal fue donde firmó en 1983, con el alcalde villero y hermano mío, Francisco Sánchez García, la adhesión de la República de Alemania a los Acuerdos multinacionales de Cooperación Astrofísica, a través de las cuales España abrió los observatorios del IAC, el del Teide en Tenerife, y el del Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, a la comunidad científica internacional.
Fue en ese salón donde Paco Sánchez Martínez, un astrofísico de verbo directo, recibió en 1985 el título de Hijo Adoptivo de la Villa de La Orotava.