Sobre las fiestas celebradas en Garachico en el pasado mes de agosto, se ha llegado a afirmar que han sido las mejores de cuantas en todo tiempo ha ofrecido la Villa del Roque a propios y extraños. Sin que pretendamos afirmar todo lo contrario, nos gustaría decir que, en el transcurrir del tiempo, estas celebraciones han estado a la altura de otras del pasado, aunque de ellas no haya muchas noticias. Sin embargo, he encontrado en mis papeles de ayer, notas que atestiguan éxito y brillantez en las ediciones de un pasado un tanto lejano. Fueron acontecimientos culturales celebrados bajo la alcaldía inolvidable de Lorenzo Dorta. Por ejemplo, tengo ante mí una crónica periodística referida a la celebración de las llamadas X Jornadas Culturales del Archipiélago (año 1980), de las que, a título de curiosidad, les ofreceré un breve comentario: entre los oradores, pudimos escuchar a Rafael Caldera, presidente de Venezuela; Carlos Robles Piquer, secretario de Estado de Asuntos Exteriores; Fernando Castelo, secretario general del Instituto Iberoamericano; Fernando Vizcaíno Casas, periodista famoso; David W. Fernández, Mario Sánchez Barba, catedrático de Historia de América de la Universidad Complutense de Madrid; Leopoldo de la Rosa Olivera, historiador canario… Hubo pianistas, bandas de música, conciertos polifónicos y se celebraron diversos concursos de tipo cultural, como arte joven, cine aficionado, poético, literario y fotográfico… Se ofrecieron veintiséis exposiciones en los conventos de San Francisco y Santo Domingo sobre pintura, artesanía, escultura, filatelia, bordados, esmaltes, etc. Un acto de especiales características fue el III Reencuentro con Venezuela, al que, a los espectadores habituales, se unieron cerca de quinientos emigrantes, que quisieron estar presentes en unas fiestas tan destacadas.
