Golf y solidaridad se volvieron a dar la mano el pasado 25 de octubre durante la celebración, en el Real Club de Golf de Tenerife, del XI Torneo Benéfico de la Asociación Tinerfeña de Terapias Ecuestres junto con el Club Hípico Altoanna, con el objetivo de recaudar fondos para subvencionar programas de terapia ecuestre.
El Club Hípico Altoanna, con sede en la montaña de El Coronado, en el municipio de El Rosario, lleva ofreciendo desde hace unos 15 años este tipo de terapia ecuestre, tanto para adultos como para menores, que realiza un equipo de profesionales a través de la interacción, principalmente, con su yegua llamada India, especialmente entrenada para esta tarea. En la actualidad se benefician, gracias a los fondos de estos torneos benéficos, tres grupos de diferentes asociaciones de diversidad funcional y cuatro particulares.
La jornada del torneo de golf se desarrolló en un gran ambiente y con gran afluencia de jugadores, culminando con la entrega de los premios a los diferentes ganadores del torneo solidario, entregando uno de ellos el actual Míster Internacional Tenerife 2025, José Fernando García Mestres, ya que uno de sus proyectos escogidos para darle visibilidad ha sido este de las terapias ecuestres.
Este torneo benéfico ha sido posible gracias al apoyo de los patrocinadores: Fundación Disa, Caixabank, Turismo Tenerife, Óptica Castelló, Golf las Américas, Fundación Satocan, Hierros Tirso, CEOE, Isla del Valle, Camplástica, Clínica El Cedro, Indemyo, Óptica Orotava, KN Hoteles, Golf el Peñón, Hotel Botánico, KN Inmobiliaria, Aloha-T., Novarq, Gabinete Avanza, Dofo Elaboraciones, Gráficas Printer y Bibox.
Múltiples beneficios
Ya desde la época de los griegos se conocían los beneficios terapéuticos de la actividad con los caballos, y hoy en día cada vez se utiliza más como complemento de la terapia tradicional, habiéndose demostrado ampliamente su ayuda y ventajas en diversos perfiles, en cuanto a rehabilitación física, a nivel social y mejora de la calidad de vida y la salud, física y psicológica, en general.
La equitación terapéutica beneficia a un amplio espectro de perfiles, desde personas con cualquier tipo de discapacidad física o intelectual, con daños cerebrales, enfermedades neurodegenerativas o traumatológicas, hasta con problemas de salud mental o menores con problemas psicológicos o de conducta.






