Muchos aún recuerdan la maestría de Leopoldo Ortí Través (1935-2003), un músico que dejó huella en generaciones y escenarios. Formado en el Conservatorio Superior de Música de Valencia en piano, composición y dirección, desde joven ya destacaba por su talento. Obtuvo el Premio Extraordinario Fin de Carrera (1953), el Primer Premio de Dirección en el Certamen Musical de Valencia y el Premio Nacional en Madrid al frente de la coral mixta de la S.F. de Valencia. Su trayectoria profesional se desplegó a lo largo de décadas y escenarios inolvidables. La Sala Mozart de Barcelona, el Ateneo de Valencia, la Universidad de La Laguna, el Teatro Topham del Puerto de la Cruz, el Teatro Liceo de Cheste… y muchos más. Su arte también llegó a la radio, con apariciones en Radio Nacional de España y otros medios, transmitiendo su música a toda España. Junto a un sólido repertorio clásico, Leopoldo exploró la música moderna con orquestas por toda la península -Valencia, Mallorca, Alicante, San Sebastián, Ibiza, Benidorm- y fuera de España, incluyendo Gibraltar y Tánger. Para quienes lo conocieron a través del Festival de la Canción del Atlántico (1966-1971), su nombre fue siempre sinónimo de excelencia. Como seleccionador de las canciones y pianista de la orquesta, dedicó incontables horas de rigor, esfuerzo y pasión a un certamen que, a partir de su cuarta edición, adquirió proyección internacional. Paralelamente, su prolongada y aplaudida labor como pianista-organista en el emblemático Café de París dejó una huella imborrable en la vida musical de varias generaciones. Compositor, arreglista, instrumentista y miembro de la Sociedad General de Autores de España, entre otras muchas responsabilidades, Leopoldo Ortí Través dejó un legado imborrable que supo transmitir con amor y dedicación a sus hijos, hoy excelentes profesionales de la música, y que permanece vivo en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de disfrutar de su magisterio. Nuestro agradecimiento más sincero a los hijos del biografiado por compartir recuerdos y datos que nos permiten mantener viva, aunque sea a través de estas breves líneas, la memoria de un gran maestro.
