El mundo del deporte se ha despertado con una noticia que tiñe de luto las canchas de todo el país: el fallecimiento de Moncho Monsalve. El histórico jugador y entrenador ha muerto a los 81 años de edad, dejando tras de sí una trayectoria que es, en esencia, la historia viva del baloncesto español de las últimas seis décadas.
Nacido en Medina del Campo en 1945, Monsalve no solo fue un nombre propio en las estadísticas, sino un revolucionario de la pizarra. Su vínculo con el archipiélago es especialmente recordado, ya que su etapa en el Náutico Tenerife marcó a una generación de aficionados tinerfeños que vieron en él a un técnico capaz de transformar la mentalidad competitiva de sus jugadores.
Moncho Monsalve: una leyenda vinculada al Náutico Tenerife
La huella de Moncho Monsalve en la isla fue profunda. Su paso por el Náutico Tenerife no fue una etapa más en su currículum; fue una demostración de su capacidad para adaptarse a contextos exigentes. En Tenerife, Monsalve es recordado por su carácter volcánico en la banda y su cercanía fuera de ella, factores que le permitieron conectar rápidamente con la idiosincrasia del baloncesto canario.
Trayectoria de un trotamundos del baloncesto español
Si algo definió la carrera de Moncho Monsalve, fue su capacidad para no ponerse fronteras. Como jugador, defendió la camiseta del Real Madrid en una de sus épocas doradas, pero fue en el banquillo donde se convirtió en un auténtico trotamundos. Su lista de clubes es casi inabarcable, pasando por instituciones de la talla del FC Barcelona, CB Zaragoza, CB Murcia, CB Málaga y OAR Ferrol.
Sin embargo, su ambición le llevó mucho más allá de nuestras fronteras. Monsalve fue un embajador del baloncesto español en el extranjero, dirigiendo con éxito a las selecciones nacionales de Brasil, Marruecos y República Dominicana. Fue precisamente con el combinado brasileño donde alcanzó uno de los techos de su carrera al conquistar la medalla de oro en el Campeonato FIBA Américas de 2009, un hito que consolidó su prestigio a nivel internacional.
Un innovador de los métodos de entrenamiento
A lo largo de su vida, Moncho Monsalve fue reconocido por su incansable curiosidad. Nunca dejó de aprender ni de enseñar. Sus métodos, a menudo tildados de poco convencionales, buscaban siempre la excelencia y la adaptación al baloncesto moderno que hoy conocemos. Fue un pionero en la formación de jóvenes talentos, creyendo siempre que el baloncesto era una herramienta de desarrollo personal más allá de los puntos en el marcador.
Su legado en clubes como el Castilla Valladolid, Cantabria Lobos o el Balneario de Archena, así como sus estancias en equipos internacionales como el Basket Mestre italiano, dibujan el perfil de un hombre que vivía por y para la canasta. Con su partida a los 81 años, el baloncesto español pierde a uno de sus teóricos más lúcidos y a un entrenador que, por encima de todo, amaba el juego en todas sus facetas.

