En una sociedad cada vez más longeva y con mayor presencia de enfermedades crónicas -más de la mitad de la población española convive con al menos una-, la Medicina Interna emerge como una especialidad esencial para dar respuesta a los pacientes más complejos. Su valor no está en tratar enfermedades aisladas, sino en entender al paciente en su conjunto, coordinando diagnósticos, tratamientos y decisiones clínicas desde una visión global.
En el Hospital Quirónsalud Tenerife, este enfoque se traduce en una idea clara: el hospital se adapta al paciente, no al revés. La organización asistencial se estructura en torno a sus necesidades reales, especialmente cuando confluyen varias patologías y tratamientos, lo que permite ofrecer una atención más ágil, coherente y personalizada.
El jefe del Servicio de Medicina Interna, Oscar Blasco, sostiene que “entender cómo interactúan las enfermedades, los tratamientos y los factores de riesgo es clave para tomar mejores decisiones clínicas”. En este modelo, el internista no es un especialista más, sino el profesional que da sentido al conjunto, actuando como eje vertebrador del proceso asistencial.
Este papel se refuerza con el apoyo de tecnología de vanguardia que marca la diferencia en el diagnóstico y tratamiento. Herramientas como la ecografía a pie de cama utilizada por el internista para guiar las decisiones diagnóstico-terapéuticas, el FibroScan, que permite evaluar de forma rápida y no invasiva el estado del hígado, o la cámara hiperbárica, que mejora la recuperación en patologías complejas, consolidan un modelo basado en la precisión, la prevención y una atención verdaderamente integral, pensada para cada paciente.
¿Qué es un internista? El coordinador real del paciente complejo
A diferencia de otros perfiles médicos, el internista no se limita a tratar una enfermedad concreta, sino que asume el papel de coordinador clínico del paciente.
Su función consiste en integrar la información de diferentes especialistas matizándola con la visión propia de la especialidad, priorizar problemas de salud y definir una estrategia terapéutica única, coherente y segura. Este enfoque resulta especialmente relevante en pacientes con pluripatología, donde el riesgo no está en una enfermedad aislada, sino en la suma de todas ellas.
“Analizamos de forma conjunta todas las patologías y revisamos los tratamientos adaptándolos a cada paciente para garantizar su coherencia y evitar duplicidades o interacciones innecesarias”, señala Blasco.
Este modelo permite no solo mejorar los resultados clínicos, sino también optimizar recursos sanitarios y reducir pruebas o intervenciones evitables.
Quirónsalud Tenerife, un hospital que coloca al paciente en el centro
El enfoque de Quirónsalud Tenerife rompe con el modelo tradicional fragmentado. En lugar de que el paciente se adapte al hospital, es el hospital el que se organiza en torno al paciente.
Esto se traduce en una atención más ágil, coordinada y personalizada, especialmente en casos complejos. En ocasiones que se precise la colaboración con otras especialidades como cardiología, endocrinología, neumología, oncología, se articula a través del internista, que centraliza la información y establece prioridades clínicas.
“El paciente no es la suma de diagnósticos independientes, sino una persona con una realidad clínica única que debe abordarse de forma global”, añade el especialista.
Los grandes retos de la Medicina Interna
La Medicina Interna aborda un amplio abanico de patologías, entre las que destacan las enfermedades infecciosas, cardiovasculares, respiratorias y metabólicas.
En este último ámbito, el síndrome metabólico se posiciona como uno de los principales desafíos actuales. Se trata de la combinación de factores como obesidad, diabetes, hipertensión o alteraciones lipídicas, que incrementan de forma significativa el riesgo cardiovascular.
El abordaje desde Medicina Interna no se centra únicamente en controlar parámetros aislados, sino en reducir el riesgo global del paciente. Esto implica actuar de forma simultánea sobre estilo de vida promoviendo conductas saludables, tratamiento farmacológico siempre que sea necesario y prestando especial atención a las comorbilidades.
Este enfoque integral permite prevenir complicaciones graves como infartos, ictus o insuficiencia cardíaca, principales causas de morbimortalidad.
La tecnología marca la diferencia: precisión y vanguardia
El Servicio de Medicina Interna de Quirónsalud Tenerife incorpora herramientas tecnológicas que refuerzan su capacidad diagnóstica y terapéutica, especialmente en pacientes complejos.
Por un lado, cuenta con una Unidad de Medicina Hiperbárica, especializada en tratamientos mediante oxigenoterapia hiperbárica. Esta técnica permite aumentar la concentración de oxígeno en los tejidos, favoreciendo la recuperación en patologías como heridas complejas, infecciones o problemas de cicatrización.
También, el empleo de ecografía a pie de cama con ecógrafos portátiles que emplea el internista para dirigir muchas de las decisiones diagnóstico-terapéuticas en el día a día de la actividad asistencial, permite acortar plazos y optimizar tratamientos.
Por otro, el servicio dispone de FibroScan, una tecnología no invasiva que permite evaluar el grado de fibrosis y esteatosis hepática (hígado graso) de forma rápida y precisa, sin necesidad de biopsia. Esta herramienta resulta clave en el diagnóstico precoz y seguimiento de enfermedades hepáticas, cada vez más frecuentes en el contexto del síndrome metabólico.
Ambas tecnologías refuerzan un modelo asistencial basado en la precisión, la prevención y la reducción de procedimientos invasivos.
Más de la mitad de la población vive con una enfermedad crónica
Según el Documento de Desarrollo 2025–2028 de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el Sistema Nacional de Salud, el 54,3% de la población española padece al menos una enfermedad crónica, una cifra que aumenta significativamente a partir de los 65 años.
Sin embargo, como recuerda el doctor Blasco, una enfermedad crónica no implica necesariamente gravedad, sino la necesidad de un seguimiento continuo y un enfoque adecuado.
En este contexto, la Medicina Interna desempeña un papel fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes, evitando complicaciones y adaptando los tratamientos a su realidad clínica.
Atención integral, cercana y especializada
El equipo de Medicina Interna de Quirónsalud Tenerife trabaja con un objetivo común: ofrecer una atención integral, eficiente y centrada en el paciente.
Entre sus principales líneas de actuación destacan el diagnóstico diferencial, el manejo integral de enfermedades agudas y crónicas, la atención de enfermedades infecciosas, la priorización terapéutica en pacientes con múltiples tratamientos, la atención hospitalaria, así como la asistencia y seguimiento en consultas externas. Este modelo consolida a la Medicina Interna como una especialidad clave en el presente y futuro de la asistencia sanitaria, especialmente en un escenario donde la complejidad clínica es cada vez mayor.

