Un total de 38 hogares dirigidos a personas de entre 45 y 70 años en un espacio colaborativo y autogestionado. Así es la iniciativa con la que Taro Cohousing busca promover una forma de vida más humana, alineada con el bienestar y la independencia personal. La propuesta se desarrolla sobre un solar de 3.900 metros cuadrados, ya adquirido en Tejina, y prevé la edificación viviendas diseñadas para su ocupación individual o en pareja. Cada residente dispondrá de un espacio privado, complementado con amplias zonas comunes destinadas al encuentro, la dinamización cultural y el apoyo mutuo.
Según explican en un comunicado, “Taro Cohousing surge para dar respuesta a algunos de los principales desafíos sociales contemporáneos: la soledad no deseada, las dificultades de acceso a una vivienda adecuada, el debilitamiento de los vínculos comunitarios y la falta de alternativas residenciales que permitan envejecer con dignidad, autonomía y acompañamiento”.
El cohousing, también denominado vivienda colaborativa, combina la privacidad de un hogar propio con la posibilidad de compartir espacios y proyectos comunes. En su modalidad senior, este planteamiento “permite a las personas mantener el control sobre su vida cotidiana, conservar su independencia y contar con una red de apoyo cercana y elegida.”
A diferencia de otros formatos habitacionales, no se fundamenta en la asistencia permanente ni en la institucionalización, sino en la corresponsabilidad y la implicación activa. Quienes integran la comunidad participan en la organización diaria, en la gestión del conjunto y en los procesos de decisión que afectan al proyecto. “Este enfoque favorece relaciones más próximas, una vida social dinámica y un entorno que contribuye al equilibrio emocional y a una mayor calidad de vida, reduciendo el aislamiento y reforzando el sentimiento de pertenencia” explican.




