Un aparatoso accidente en la TF-5 ha sacudido al norte de Tenerife, el grave incidente ha tenido lugar a la altura del PK 43, en el municipio de Los Realejos y ha involucrado al menos a cuatro vehículos: dos motocicletas y dos turismos. La gravedad de la colisión ha obligado a los servicios de emergencia a realizar un despliegue, incluyendo la movilización de un recurso helicóptero medicalizado.
Los hechos se desencadenaron en torno a las 13:37 horas, momento en el que el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 del Gobierno de Canarias comenzó a recibir sucesivas llamadas de alerta. Los testigos presenciales advertían de un fortísimo impacto en las inmediaciones de la conocida estación de servicio El Mirador. De inmediato, la sala operativa activó el protocolo de emergencias de alta prioridad.
Gran despliegue de emergencias por el accidente en la TF-5
La aparatosidad del choque obligó al Servicio Canario de la Salud (SUC) a enviar de urgencia un helicóptero medicalizado, requirió el corte inmediato de la circulación.
Además del helicóptero sanitario, hasta el punto kilométrico afectado se desplazaron varias ambulancias de soporte vital básico, patrullas de la Guardia Civil de Tráfico y personal del servicio de mantenimiento de carreteras del Cabildo de Tenerife.
Según el primer balance médico, tres personas han resultado heridas. Una mujer, de 27 años, que en el momento inicial de la asistencia presenta politraumatismos de carácter grave, trasladada en helicóptero medicalizado del SUC al Hospital Universitario de Canarias. Otro hombre que en el momento inicial de la asistencia presenta politraumatismos de carácter grave, trasladado en helicóptero medicalizado del SUC al Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria. Y una tercera persona afectada, una Mujer, que en el momento inicial de la asistencia presenta traumatismo torácico de carácter moderado, trasladada en una ambulancia de soporte vital básico del SUC al Hospital Universitario de Canarias.
Caos circulatorio y retenciones
La Policía Local y Guardia Civil de Tráfico procedieron a desviar el flujo vehicular por los enlaces e intersecciones secundarias de Los Realejos, pero las vías auxiliares se saturaron rápidamente debido al volumen de coches que absorbe habitualmente la TF-5 a esa hora del día.
Los conductores atrapados en las colas reportaron esperas de más de 45 minutos. Los equipos de mantenimiento del Cabildo intensificaron los trabajos de retirada de piezas de los vehículos siniestrados, plásticos y restos de combustible que quedaron esparcidos por la calzada, con el fin de garantizar la seguridad vial antes de proceder a la reapertura total del tráfico.
Las autoridades insulares reiteran la importancia de mantener la distancia de seguridad y extremar las precauciones en tramos de alta densidad como el de Los Realejos, una zona que concentra una importante intensidad media diaria de vehículos en la isla de Tenerife.

