El Gobierno ha aprobado una actualización de varias normas de calidad alimentaria que afectarán a productos como el jamón, los embutidos, las aceitunas y otros alimentos tradicionales. La medida, que afectará a partir de ahora en los supermercados de Canarias, llega a través del Real Decreto 142/2026, publicado en el BOE y ya en vigor en España.
La nueva normativa no obliga a modificar recetas ni supone la retirada de alimentos de supermercados, sino que introduce cambios centrados en el etiquetado, la trazabilidad y el uso de determinadas menciones comerciales.
El BOE endurece algunas normas del etiquetado alimentario
Uno de los puntos más importantes del nuevo decreto afecta a las etiquetas y a las expresiones utilizadas en productos alimentarios. A partir de ahora, términos como “natural”, “tradicional” o “artesanal” tendrán requisitos más estrictos para poder utilizarse.
En el caso de los productos cárnicos curados, como el jamón o algunos embutidos, la normativa exige más controles sobre los ingredientes y procesos utilizados durante la elaboración.
Por ejemplo, para que un alimento pueda venderse como “natural”, no podrá contener determinados aditivos artificiales ni ingredientes modificados genéticamente. Además, algunos embutidos deberán elaborarse con tripa natural para utilizar determinadas denominaciones.
Más controles para jamones y derivados cárnicos
La actualización también refuerza los sistemas de control y trazabilidad en productos curados. Los fabricantes deberán ofrecer una información más clara sobre el origen y los procesos de elaboración.
Además, el decreto reconoce oficialmente algunas denominaciones comerciales utilizadas habitualmente en el mercado español, como “jamón de pavo”.
Estas medidas buscan aumentar la transparencia y evitar que determinados productos puedan inducir a error sobre su calidad o composición real.
Las aceitunas deberán ofrecer información más clara
En el caso de las aceitunas de mesa y otros encurtidos, la normativa incorpora cambios relacionados con los rellenos y las mezclas utilizadas en algunos productos.
Las empresas deberán especificar mejor los ingredientes empleados en las pastas de relleno y adaptar algunas denominaciones comerciales para que el consumidor conozca exactamente qué está comprando.
La reforma también alcanza a otros productos alimentarios como el pan, el vinagre, las galletas, la sidra o la horchata.
No desaparecen productos ni cambian las recetas
Pese a algunos titulares alarmistas publicados en internet, la nueva normativa no implica cambios radicales en el consumo de jamón, aceitunas o embutidos.
El objetivo principal del decreto es mejorar la información al consumidor y adaptar las normas españolas a las exigencias europeas actuales sobre calidad y transparencia alimentaria.

