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Cáritas alerta de que la pobreza se enquista en Tenerife y se ceba con los migrantes latinoamericanos

La institución diocesana constata que la precariedad social se cronifica en la provincia tinerfeña, donde el sinhogarismo ha aumentado el 70% en los últimos cinco años

Cáritas Diocesana de Tenerife atendió el año pasado a 12.466 personas, entre ellos 2.250 menores de edad y 3.625 hogares, desde las parroquias y a través de sus diferentes proyectos y servicios, lo que supone un 16,5% menos que en 2024, pero constata una “cronificación de la pobreza”, la “normalización de la precariedad” y que las situaciones de exclusión atendidas “son más complejas”. Muchas de estas personas llevan más de dos años acudiendo a alguno de los servicios ofrecidos por Cáritas.

La memoria presentada ayer por el obispo de la Diócesis, Eloy Santiago, y por el director de la entidad social, Juan Rognoni, incide en que detrás de estas situaciones están la escasez de vivienda, la precariedad o la falta de acceso a un empleo que ya no protege por su debilidad salarial frente al aumento del coste de la vida, la soledad no deseada, especialmente de los mayores, la marginalidad derivada de amplias situaciones o la mayor desigualdad social.
Para Rognoni, esta memoria muestra que el crecimiento económico “no se ha traducido en cohesión social, pues la vulnerabilidad se alarga en el tiempo”, por eso es necesario “adoptar políticas públicas valientes y sostenidas” que miren al futuro con determinación y con “voluntad de continuidad de las acciones”, para afrontar problemas sociales graves en el Archipiélago. Un nuevo “pacto social donde las personas estén en el centro” de la acción, y no sólo de carácter asistencial, para que “nadie quede descartado” por la precariedad laboral y en el acceso a la vivienda.

Atribuyó el descenso de las cifras de personas atendidas al acceso a las ayudas de las diferentes administraciones, como el ingreso mínimo vital, la renta canaria de ciudadanía y el bono social, además de la subida del salario mínimo, así como al fin de la emergencia derivada de la erupción del volcán en La Palma.

Sobre los perfiles de beneficiarios, la mayoría de las personas atendidas en Cáritas fueron mujeres (en torno a un 65%), y a medida que se acerca el fin de la vida laboral se localizan situaciones de mayor vulnerabilidad, pues las personas de entre 45 y 60 años representan casi el 60% de los usuarios de Cáritas.

Seis de cada diez

Se constató que más de seis de cada diez personas acompañadas por Cáritas Tenerife (el 63,9%) eran migrantes, siendo el 58’8% mujeres y 41’2% hombres, en su mayoría de origen latinoamericano, con un 33% de usuarios de Venezuela, un 10% de Cuba y un 7% de Colombia, según expuso Arancha Méndez, responsable del Programa de Movilidad Humana de Cáritas.

Sin embargo, las Unidades Móviles de Atención en Calle, que atendieron a 1.376 personas en situación de sinhogar, un 70% más que hace cinco años, encontraron otro tipo de perfil: en su mayoría nacionalidades europeas (25%), seguidas de africanos (18%). El cambio en la población extranjera residente en Canarias se constata con el aumento progresivo de italianos en calle, tras un revés laboral o empresarial, marroquís y venezolanos. En este caso, los latinos suelen tener “redes de apoyo”, de forma que puede ser acogido por otros compatriotas, lo que no ocurre con europeos.

En el área de Vivienda e Inclusión Social acompañó a 3.522 personas, un 5% más que en 2024, y de ellas, 215 fueron atendidas en alguno de los ocho recursos alojativos para personas sinhogar que gestiona la entidad en Tenerife y La Palma. Se atendieron a 27 familias monomarentales (mujeres solas con hijos o hijas a su cargo).
Además, el proyecto Base 25 de prevención del sinhogarismo atendió a 1.887 personas, entre las que había 527 menores, con un equipo que asesora e interviene socio-jurídicamente y desde el empleo a personas y familias afectadas por desahucios o ejecuciones hipotecarias.

Asimismo, en el programa de empleo participaron 1.173 personas, de las que 297 (el 25,3%) lograron la inserción laboral. “El acceso al empleo es un elemento fundamental para la integración personal y familiar”, recuerda.

Desde las parroquias de la provincia fueron atendidas por Cáritas 7.458 personas, tanto en la cobertura de sus necesidades básicas como en talleres y acciones para la mejora de su calidad de vida, mientras otras 5.008 personas, se beneficiaron de los distintos proyectos específicos.

Por su parte, el Programa de Mayores atendió a 81 personas a través de sus dos centros de estancia diurna, en Santa Cruz y La Laguna, y del centro en La Gomera. Mientras dentro del proyecto de desintoxicación y deshabituación alcohólica Drago se atendió a 195 personas; el 37% recibió el alta terapéutica.

El obispo de la Diócesis Nivariense, Eloy Santiago, recordó que “detrás de cada cifra hablamos de una persona, una vida, una historia muchas veces dramática, con traumas y dificultades”. Calificó de “alarmante” las cifras de sinhogarismo y exclusión social, y pidió “no ser indiferentes ni mirar a otro lado, y elegir el amor y la solidaridad”.

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