Comerciantes del Rastro de Santa Cruz de Tenerife han puesto en marcha una campaña de recogida de firmas, a través de la plataforma change.org, en la que exigen al Ayuntamiento capitalino que autorice el regreso del tradicional mercadillo dominical a su ubicación original, en el entorno del Mercado Nuestra Señora de África y de las casetas azules.
La iniciativa, que comenzó hace pocos días, ha recabado hasta el momento cerca de 120 apoyos ciudadanos y el objetivo principal es revitalizar la actividad comercial en su anterior enclave, al considerar que el traslado del Rastro, efectuado el pasado 16 de marzo de 2025 a la avenida Marítima, distribuyéndose entre la acera superior y la zona de aparcamientos inferior, “ha tenido un impacto negativo en la comunidad”.
Los impulsores de la campaña afirman que “el Rastro no es solo un mercadillo. Para muchas personas, ha sido durante años un punto de encuentro, de vida y de sustento. Es el lugar donde madrugamos con ilusión, donde hemos visto crecer a nuestros hijos entre puestos, y donde cada domingo no solo se vende, también se conversa, se comparte y se construye comunidad”, añaden.
Con su reubicación, “la esencia del domingo chicharrero se ha visto alterada, y lamentablemente, el nuevo emplazamiento no cumple con las necesidades ni el espíritu que ha caracterizado al rastro durante décadas. Es fundamental que las autoridades locales entiendan el valor histórico, cultural y social que este mercadillo aporta a la capital”, indican.
En este sentido, las firmas recabadas no solo irán destinadas al Ayuntamiento santacrucero, sino también al PSOE, a la Diputación del Común y a la cooperativa de La Recova, con la esperanza de poder recuperar “un símbolo de la identidad local, un espacio abierto y accesible que permita a los vecinos no solo realizar sus compras, sino también fortalecer el tejido comunitario que nos une”.
“La ubicación original es insustituible, pues está íntimamente ligada a la tradición y el patrimonio de la ciudad, además de ser fácilmente accesible para los ciudadanos. Las estadísticas demuestran que los lugares de comercio comunitario cuentan con más participación y éxito cuando se ubican en áreas centrales y tradicionales de las ciudades. Además, de ser catalizadores de actividad económica y cohesión social”, dicen.

