Poner el foco nacional e internacional en la situación migratoria. Ese será el eje central de la visita del papa León XIV a Canarias, en un viaje apostólico que incluirá paradas en Gran Canaria y Tenerife. Durante su estancia, el pontífice se reunirá con personas llegadas a través de la Ruta Atlántica, así como con colectivos dedicados a la atención humanitaria y a la integración de personas migrantes.
“Muchas veces, la sociedad canaria no se ha sentido respaldada ni comprendida en lo que significa acoger a miles y miles de personas migrantes”, señalaba esta mañana el obispo de Tenerife, Eloy Alberto Santiago, durante la rueda de prensa de presentación de la agenda del Pontífice en España.
En la misma línea, subrayó que “la presencia del Santo Padre en Canarias será una palabra de aliento para la Iglesia y para las organizaciones que trabajan con las personas migrantes”, situando esta crisis humanitaria en el foco no solo nacional, sino también europeo e internacional. En este sentido, apeló a la necesidad de “tomar conciencia de lo que significa el fenómeno migratorio y del dolor y el drama que conlleva”.
Una valoración compartida por el obispo de Canarias, José Mazuelos Pérez, quien considera que el papa “va a arrojar luz sobre una realidad que no es un problema en sí, sino una consecuencia de la globalización”. Tal y como explicó, “habrá que conjugar el derecho a migrar, el derecho a no migrar, el bien común y la dignidad de la persona”, una conversación que -añadió- “debemos abordar entre todos, y en la que León XIV, sin duda, aportará luz”.
Hantavirus
En relación con la llegada a Canarias de un crucero con un brote de hantavirus y la posible repercusión en la visita papal, el obispo de Canarias señaló que “si se hacen bien las cosas, todo se podrá controlar”.
Asimismo, recordando su etapa como estudiante de Medicina, apuntó que “en Medicina Preventiva nos decían algo muy significativo: pensamos que tenemos controladas las infecciones, pero en realidad no lo están del todo”. No obstante, quiso transmitir que: “este no parece ser el caso, porque se trata de una infección controlada y de un virus conocido”, por lo que “es poco probable que llegue a convertirse en una pandemia en este momento”.

