Una macrooperación de la Policía Nacional ha logrado desmantelar por completo una peligrosa organización criminal en Tenerife que controlaba una densa red de narcotráfico y blanqueo de capitales.
La investigación, que se extendió de forma ininterrumpida durante más de nueve meses, ha culminado con la detención de 34 personas y el precinto judicial de diez locales comerciales que servían como fachada para ocultar ingresos millonarios procedentes del tráfico de hachís y marihuana.
Las pesquisas comenzaron en agosto de 2025, cuando los agentes del grupo de estupefacientes detectaron una actividad inusual en varios puntos del sur de la Isla. Con el paso de los meses, los investigadores descubrieron un entramado perfectamente jerarquizado, con un estricto protocolo de seguridad interna para evitar ser detectados.
Esta organización criminal en Tenerife utilizaba un doble método de camuflaje comercial: disponían de ocho asociaciones cannábicas distribuidas de manera estratégica para dar salida a la droga y controlaban dos establecimientos de masajes que eran utilizados presuntamente como prostíbulos y clubes de alterne.
El despliegue de 120 agentes y los 21 registros simultáneos
La fase de explotación del operativo se ejecutó el pasado 12 de mayo con un despliegue sin precedentes en la comarca sur. Más de 120 agentes de diferentes unidades de la Policía Nacional entraron de forma simultánea en un total de 21 inmuebles. El saldo del despliegue incluye el asalto a las ocho asociaciones cannábicas, los dos locales de masajes, una vivienda con cultivo ‘indoor’, una finca rural de grandes dimensiones y otros ocho domicilios particulares donde residían los principales cabecillas de la red.
Durante el dispositivo, las fuerzas de seguridad localizaron una propiedad empleada en exclusiva como “caleta”, el término policial con el que se conoce a los almacenes clandestinos seguros. Desde este inmueble central, la red distribuía los cargamentos de hachís y cogollos hacia los diferentes puntos de venta directa, garantizando un flujo constante de sustancias sin levantar sospechas entre los vecinos de las zonas residenciales afectadas.
La macroplantación de Güímar: un negocio frustrado de dos millones de euros
Uno de los puntos clave del operativo contra la organización criminal en Tenerife se localizó en el municipio norteño de Güímar. En este punto, los implicados habían diseñado una infraestructura de vanguardia para levantar una macroplantación de marihuana de aproximadamente 3.000 metros cuadrados. El desmantelamiento de este invernadero industrial evitó que saliera al mercado una producción anual estimada en 250 kilogramos de cogollos, cuyo valor final en el mercado ilícito de las islas habría superado con creces los dos millones de euros.
Además del golpe logístico en Güímar, la Policía Nacional intervino un arsenal de sustancias procesadas listas para su consumo inmediato. En total, se incautaron más de 25 kilos de marihuana en cogollos, 4,5 kilos de hachís de alta pureza, 524 gramos de “rosín” (un potente y costoso concentrado cannábico), 263 plantas en fase de crecimiento, 899 porros ya liados para su venta directa y 124 botes de concentrado puro de THC.
Criptomonedas, coches de alta gama y prisión inmediata
El potencial económico de la red quedó evidenciado con los bienes incautados en los registros domiciliarios. La Policía Nacional intervino 107.104 euros en efectivo en billetes de diverso valor, 8.000 dólares invertidos en plataformas de criptoactivos, 19 vehículos de alta gama y dos motocicletas de gran cilindrada. Toda esta estructura financiera permitía a los líderes blanquear los beneficios del narcotráfico introduciendo el dinero líquido en el circuito legal a través de las supuestas ganancias de los locales de alterne y los clubes cannábicos.
Tras pasar a disposición de la autoridad judicial competente en el sur de la isla, se decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para los tres máximos responsables de la red criminal. Los 31 detenidos restantes permanecen en libertad con cargos y medidas cautelares a la espera de juicio. Con este golpe masivo, las fuerzas de seguridad dan por desarticulada una de las estructuras delictivas más activas y mejor organizadas de cuantas operaban en el archipiélago canario.

