El CD Tenerife dice adiós a su ejercicio liguero como local esta tarde en un partido en el que se enfrentará al Pontevedra CF. Los blanquiazules no se juegan más que el honor y el dedicarle un triunfo más a su fiel hinchada, para los gallegos el asunto es totalmente diferente. Ahora mismo son cuartos y cuentan con tres puntos de ventaja sobre la Ponferradina y el Barakaldo, todavía en cifras de desbancar a los gallegos a dos jornadas del final de la competición regular.
Para el conjunto de Álvaro Cervera es el momento de jugar con tranquilidad, de darle minutos a los menos habituales y de que estos demuestren que pueden tener hueco en el proyecto de los tinerfeñistas en la próxima campaña. Para muchos será un día para decir adiós aunque no para Aitor Sanz que parece ser que se mantendrá una campaña más como portador del brazalete de capitán del cuadro insular.
Será el final de una etapa para un buen puñado de futbolistas que buscarán agradar a sus aficionados en su último baile como blanquiazules de local y se lo perderán futbolistas como Facundo Agüero, De Miguel, Dani Martín, Marc Mateu y Alassan por sus respectivas lesiones aunque sí estarán Javi Pérez y Nacho Gil, recuperados de sus problemas y listos para decir adiós al curso en casa y Anthony Landázuri, que regresa después de su sanción por acumulación de amonestaciones.
“Iremos a Tenerife con la máxima ilusión, la máxima ambición y la mente clara de que ganar supone meternos en un play-off para luchar por jugar en Segunda División, que se dice pronto. Además, prácticamente no se diferencia mucho el empate de la derrota porque creemos que algún rival va a sumar seis puntos, o dos, o tres, así que nosotros tenemos que ir a ganar y la primera oportunidad es este fin de semana”, señalaba el entrenador del Pontevedra Club de Fútbol, Rubén Domínguez.
En el cuadro gallego hay esperanza de que el Tenerife, ya ascendido y con algunos de sus jugadores más determinantes obteniendo un merecido descanso, ande despistado y se puedan aprovechar de esas circunstancias, pero Cervera ya ha despejado cualquier tipo de síntoma de relajación en la semana de trabajo. El técnico apretó las clavijas de los suyos tras la derrota del fin de semana pasado ante el Unionistas, no quiere más partidos así.
En las cuentas de Cervera están los tres puntos de hoy, regalo de final de curso para una fiel parroquia blanquiazul que merece seguir de fiesta.

