La tranquilidad del sur de Tenerife se había visto truncada en las últimas semanas por una preocupante escalada delictiva. Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Puesto Principal de Güímar han logrado detener a un varón de 25 años, vecino del propio municipio, como presunto autor de una oleada criminal que sumaba un total de 20 delitos contra el patrimonio. El arrestado mantenía en jaque tanto a los empresarios locales como a los propietarios de vehículos de la zona.
La investigación del instituto armado se inició de forma urgente tras acumularse una serie de denuncias presentadas por los diferentes perjudicados. Al cruzar los datos de los atestados, los investigadores pudieron comprobar que existía un patrón idéntico y un mismo modus operandi en cada tipología delictiva, lo que apuntaba inequívocamente a un único y activo delincuente que operaba de forma sistemática en el área urbana.
La violencia empleada en los robos en Güímar
El nivel de audacia y agresividad del detenido fue en aumento con el paso de los días. En los delitos calificados como robos con violencia o intimidación, el joven no dudaba en actuar a plena luz del día. Accedía a los establecimientos comerciales portando un cuchillo de grandes dimensiones con el que amenazaba de muerte a los dependientes y trabajadores. El objetivo principal era sembrar el pánico de forma rápida para obligarles a entregar el dinero en efectivo de las cajas registradoras antes de darse a la fuga a pie.
Por el contrario, para el resto de sus incursiones delictivas, el acusado prefería la protección de la cobertura nocturna. Durante la madrugada, recorría diferentes calles del municipio para perpetrar robos en Güímar en el interior de vehículos estacionados en la vía pública. Utilizando un destornillador como palanca, fracturaba los cristales de las ventanillas de forma limpia para acceder al habitáculo. Bajo este método, consiguió saquear un total de 17 coches en un breve periodo de tiempo.
El botín intervenido y el destino de los objetos personales
Los robos en los vehículos no discriminaban tipo de pertenencia. El detenido sustraía cualquier enser u objeto personal de valor que los propietarios hubieran dejado en el interior de los coches. Entre los efectos denunciados por las víctimas figuran carteras con documentación personal, aparatos electrónicos, herramientas profesionales de gran valor, gafas de sol de marca e incluso décimos de lotería. En el caso de los comercios que asaltaba cuando ya se encontraban cerrados al público, el objetivo exclusivo era el dinero en metálico que quedaba en los fondos de caja.
Nota de la Benemérita: La colaboración ciudadana y la rápida interposición de las denuncias en las dependencias policiales resultaron claves para delimitar el radio de acción del delincuente.
Tras un complejo despliegue de gestiones operativas, vigilancias discretas y análisis de pruebas biológicas y de cámaras de seguridad, los agentes de la Guardia Civil lograron identificar plenamente al sospechoso. Se trataba de un viejo conocido de las fuerzas de seguridad, al que ya le constaban numerosos antecedentes policiales por hechos de idéntica naturaleza en la comarca del Valle de Güímar. Tras localizar su paradero, se procedió a su detención inmediata. El arrestado, junto con las diligencias instruidas, ya ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial competente en los Juzgados de Güímar para decretar su posible ingreso en prisión.

