La inspección técnica de vehículos (ITV) tal y como la conocemos está a punto de presentar cambios obligatorios. Y es que, tras semanas de negociaciones, el Consejo de la Unión Europea ha dado luz verde a la revisión del “paquete de inspección técnica”, una actualización legislativa necesaria dado que las normas actuales databan de 2014, una “prehistoria” tecnológica previa al auge masivo del coche eléctrico y los asistentes de conducción.
Cabe recordar que las sanciones generadas por los radares móviles en Canarias, concretamente en Tenerife y La Palma, se duplicaron en un solo año; más de 12.700 conductores fueron detectados sin haber pasado la ITV y otros 5.300 sin seguro, según las estadísticas elaboradas por Automovilistas Europeos Asociados (AEA).
Esta reforma no solo busca mejorar la seguridad vial, sino también unificar criterios en toda la Unión y endurecer la lucha contra el fraude ambiental y mecánico.
El coche eléctrico e inteligente, bajo la lupa
El gran cambio llega con la tecnología. Por primera vez, las estaciones de ITV tendrán protocolos específicos para:
- Baterías de tracción: se inspeccionará la seguridad y el estado de salud (SOH) de las baterías en coches eléctricos e híbridos para evitar riesgos de incendio y asegurar su eficiencia.
- Sistemas ADAS: los asistentes como el frenado automático de emergencia, el aviso de salida de carril o el control de crucero adaptativo pasan a ser elementos de revisión obligatoria. Un sensor mal calibrado será motivo de inspección desfavorable.
El fin de las “trampas”
Para cumplir con los objetivos ambientales, Bruselas introduce métodos de medición mucho más sensibles.
- Identificación de fallos: se medirán específicamente los óxidos de nitrógeno (NOx) y el número de partículas (PN).
- Objetivo: detectar vehículos modernos con sistemas de limpieza (filtros de partículas o AdBlue) manipulados o en mal estado, algo que con los opacímetros actuales era difícil de registrar.
“ITV Europea” sin fronteras
Una de las novedades más comentadas es la teledetección voluntaria. Los Estados podrán instalar sensores en las carreteras para medir emisiones de gases y ruidos sin detener el coche. Si el sistema detecta que un vehículo contamina por encima de lo permitido, podrá obligarle a pasar una inspección extraordinaria.
Además, se facilita la movilidad:
- Certificado temporal: si vives en un país de la UE distinto al de la matriculación de tu coche, podrás solicitar un certificado de inspección técnica temporal de hasta 10 meses (según el acuerdo final del Parlamento) antes de tener que regresar a tu país de origen para la inspección definitiva.
Adiós al “afeitado” de cuentakilómetros
El fraude en la venta de coches usados tiene los días contados. La nueva directiva obliga a crear bases de datos nacionales conectadas.
Los talleres autorizados y fabricantes deberán registrar el kilometraje en cada reparación o mantenimiento, y no solo durante la ITV, permitiendo una trazabilidad total del historial del vehículo.
Digitalización y frecuencia de las pruebas
Los Estados miembros disponen de un plazo de tres años para trasponer esta directiva a su normativa nacional.
Sin embargo, se espera que estaciones de ITV en España empiecen a adaptar sus equipos para el control de ADAS y emisiones PN de forma progresiva desde este mismo año.

