Las denuncias que derivan en multas de tráfico aumentaron notablemente durante el año pasado por lo que respecta a las carreteras tinerfeñas, a tal punto que dicho crecimiento fue superior al 20% comparado con el balance de 2023, uno de los más altos en toda España. Basta con detallar que dicha subida fue del 5,4% a nivel estatal para apreciar aún más lo relevante de los datos correspondientes a Santa Cruz de Tenerife.
En ambos casos hay un factor clave que ayuda a comprender estas variaciones al alza: la enorme efectividad de los radares móviles a la hora de captar los excesos de velocidad, que es la infracción más frecuente tanto en esta provincia como en el conjunto del país con gran diferencia respecto a las demás.
Así lo reflejan las estadísticas elaboradas por Automovilistas Europeos Asociados (AEA) respecto a 2024. Aunque la citada asociación resalta la importancia de dicho factor diferencial entre el balance del año pasado comparado con el correspondiente a 2023, la provincia presenta sus propias peculiaridades, como por ejemplo que tales excesos de velocidad motivaron nada menos que el 44% de las multas en estas Islas, mientras que en toda España tal porcentaje se eleva hasta suponer casi dos de cada tres sanciones, si bien la efectividad de los radares móviles es innegable, a tal punto que, de las 89.044 infracciones detectadas en total en esta provincia, un total de 21.473 obedecen a dichos radares y supone un crecimiento superior al 100% en los doce meses transcurridos. Cabe recordar que dichos dispositivos solo se encuentran operativos en las principales vías de Tenerife y en la LP-1.
Otras 17.746 multas por exceso de velocidad impuestas por la Dirección de Tráfico (DGT) en la provincia tinerfeña son debidas a radares fijos que, a diferencia de los anteriores, motivaron un 9% menos de sanciones en comparación con 2023.
Mientras AEA acusa a la DGT de afán recaudatorio, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, recordó a primeros de año que la velocidad inadecuada es la causa del 21% de los siniestros mortales y está detrás de las salidas de la vía, que representan nada menos que el 42% de los siniestros con víctimas en las carreteras españolas.
Otro dato clave sobre las multas en esta provincia: 12.739 conductores fueron denunciados por no pasar la ITV, y 5.337 más sin seguro.
El uso del móvil al volante genera más infracciones que las alcoholemias
Uno de los mayores hitos en la lucha contra la siniestralidad vial en España se remonta al 2 de diciembre de 2007, día que entró en vigor la tipificación del delito de alcoholemia con la Ley Orgánica 15/2007.
Desde entonces, las penas implícitas han supuesto un elemento disuasorio para no pocos conductores, y así parece corroborarse en las estadísticas facilitadas por AEA respecto a 2024 sobre multas de tráfico en la provincia tinerfeña, dado que descienden en un 8,9% desde el año anterior para un total de 3.275.
Sin embargo, y pese a suponer mucho menos de la mitad que las alcoholemias, las denuncias por el consumo de otras drogas durante el mismo periodo (1.801) supone un alarmante aumento del 56,61%.
Sea como fuere, la sociedad ofrece nuevos retos y uno de los más novedosos es el uso del teléfono móvil por parte de los conductores, que solo en la provincia tinerfeña ya acarreó el año pasado nada menos que 4.353 sanciones (9,53% más que en 2023).
En cuanto a otras causas registradas como motivadoras de multas de tráfico, llama la atención igualmente que suban las relacionadas con no ponerse el cinturón de seguridad (2.625, un 12,76% más) y no contar con el preceptivo permiso para conducir (3.418, un 8,99% más), ya sea por no haberlo obtenido o tener suspendida la vigencia.







