Cerca de 150 vecinos y el Consejo de Barrio de El Médano tomaron ayer la calle contra el carril bici. La concentración partió de la Plaza Roja, recorrió la avenida Picacho y concluyó en la plaza central con la lectura de un manifiesto que exigió al Ayuntamiento de Granadilla de Abona detener la pérdida paralela de aparcamientos que conlleva su implantación. La protesta es la respuesta más contundente hasta la fecha al malestar que buena parte del vecindario y del tejido comercial arrastra desde que el conflicto se abriera en un Consejo de Barrio extraordinario celebrado semanas atrás.
Carril bici sí, pero no así o Menos cuento, más aparcamiento fue el lema que marcó la jornada. El portavoz del Consejo de Barrio, Ángel Larraz, lo rubricó con una advertencia al Consistorio granadillero, integrado por CC, Vox y PP: “No se trata de un pulso, es un grito que intenta hacerles entrar en razón. Estamos ante una decisión unilateral, tomada bajo un criterio subjetivo”, afirmó.
Las dos demandas centrales de los convocantes son la apertura de un procesos de consulta ciudadana y la aprobación de una ordenanza municipal que regule su uso.
La ausencia de dicho marco normativo, advierten, genera ya un vacío legal con consecuencias palpables. “Se han puesto multas ilegales”, denunciaron.
Las plazas habilitadas por el Consistorio en la zona de El Cabezo, un solar cercano habilitado así como los prometidos aparcamientos disuasorios, no convencen a los vecinos, que consideran que ninguna de estas soluciones “compensa la pérdida en el entorno inmediato donde se han eliminado”.
El acto concluyó con la lectura de un manifiesto. “No protestamos contra las bicicletas ni el progreso; es una defensa del sentido común”. El texto reclamó “diálogo, planificación y respeto a la ciudadanía” y cerró: “El Médano no puede construirse de espaldas a su gente.” El proyecto del carril ciclable contempla aún varias fases pendientes de ejecución.

