Le pido prestado el título a Gonzalo Fenández de la Mora, aunque ya no está entre nosotros. Político franquista y filósofo, un tanto inmovilista según sus detractores, retrató como nadie el final de las ideologías, que se convirtieron en innecesarias desde que la bendita Transición dejó de cumplir su papel, porque ya no hacía falta. El otro día, un político de ideología crepuscular, Fernando Clavijo, más por ignorancia que por convencimiento, se apuntó al carro del tiro con dardos al corazón de la derecha, pero, claro, nadie conoce el ideario político de Fernando, si es que lo tiene. Se manifestó izquierdón, o eso me pareció leer en este periódico, en unas declaraciones que fueron muy destacadas, lo cual yo respeto porque soy eso, muy respetuoso, y también porque no me queda otro remedio, vamos a no perdernos en el jubileo del sarcasmo. Fernando Clavijo estaba hasta el otro día haciendo un programa juvenil en Canal 7, pero es que los juveniles de ayer son los galácticos del presente. Y los carcamales como un servidor, viejo cagalitroso, tienen que valerse de la paciencia que otorgan los años y de la reflexión de la senectud para no salir a la calle, solo, o como máximo con la perrita, enarbolando un cartel, que diga: “Fernando, ¿pero quién sos tú?”. Dicen los sondeos (los del PP) que en Canarias puede ganar el PSOE, que Ángel Víctor, que parece un abad mitrado, tiene votos y que el pacto actual o se repite o se va a tomar por culo y el Gobierno lo formarán el PSOE y CC, presidido por el que tenga más votos, que será el candidato socialista, si no lo arrastra la ola. Yo no entiendo de componendas, Fernando sí, porque la jugadita diodenal que le hizo a Paulino no la mejora ni el Tete. Así que aquí estoy yo, removiendo mi pasado, ordenando las fotos del ayer y con una alergia a algún producto fotográfico viejo que me hace pica-pica. Ay.
