tribuna

Invasión y crisis humanitaria

Qué nombre corresponde en español al terrible episodio ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 del pasado mes de julio, que consecuencias tan nefastas ha tenido y sigue teniendo tanto para sus ochenta mil habitantes como para los miles de inmigrantes que permanecen en ella tras su entrada ilegal?: ¿“invasión”, como le gusta decir a la gente de derechas, o “crisis humanitaria”, como quiere la gente de izquierdas? Analicemos la significación de cada una de estas dos expresiones por separado, para ver hasta qué punto tienen razón los unos o los otros en la elección del nombre.

Todos los hispanohablantes sabemos, consciente o inconscientemente, que la palabra “invasión” es un derivado nominal del verbo invadir, compuesto por el prefijo in- (que implica un movimiento de penetración en un lugar), y el verbo *vadir (presente también en evadir), que significa constante e invariablemente algo así como ‘ir forzando el límite’ y que ha desarrollado, entre otros, dos sentidos espaciales a lo largo de la historia de la lengua: el sentido de ‘entrar por la fuerza en un lugar’ y el sentido de ‘ocupar irregularmente un lugar’, según dice el Diccionario de la Real Academia. ¿Tiene lo que ocurrió en Ceuta los días de autos algo que ver con el complejo concepto que comentamos? Evidentemente, sí: lo que se produjo en Ceuta los días 30 y 31 de julio fue una invasión del territorio nacional en toda regla. El mismo presidente del gobierno de España declaró el día siguiente al asalto desde dicha ciudad que nos encontrábamos ante “una violación de la integridad territorial española”, que es lo mismo que reconocer que fue una “invasión”. ¿Quiénes perpetraron esta invasión; es decir, quiénes fueron los invasores? Pues los miles de inmigrantes que se encuentran actualmente de forma irregular en la ciudad y las decenas de miles que decidieron regresar a su país inmediatamente después del asalto. ¿Quiénes la promovieron o instigaron? Pues no se sabe con total certeza, aunque existen muchas especulaciones al respecto. Unos dicen que fue espontánea, determinada por la situación de pobreza y miseria propia de los países africanos. Otros sostienen que detrás de esta invasión se encontraba Marruecos, sea por acción, sea por omisión, aunque no se hayan presentado pruebas concluyentes de ello. Así, para el ministro de cultura español Ernest Urtasun “si ha habido un salto tan masivo en un paso fronterizo español, el país colindante algún tipo de responsabilidad por acción u omisión tendrá”. Por acción, si manipuló y puso en riesgo por razones políticas la vida de ciudadanos desesperados y que dejó más de ciento cuarenta víctimas. Por omisión, si sus agentes no hicieron todo lo que estaba en sus manos para impedir el asalto, como era su obligación internacional.

¿Qué significa la expresión “crisis humanitaria”? Por una parte, como sabemos todos, el nombre “crisis” significa ‘situación mala o difícil, generalmente, momentánea’. Por otra, el adjetivo “humanitario”, derivado del nombre “humanidad” mediante el sufijo -ario, significa constante e invariablemente algo así como ‘ámbito amplio del que emana activamente el concepto humanidad’, con, al menos, tres orientaciones de sentido distintas: la orientación de sentido ‘de seres humanos’, la orientación de sentido ‘benigno, caritativo, benéfico’ y la orientación de sentido de ‘que tiene como finalidad aliviar los efectos que causan la guerra y otras calamidades en las personas que las padecen’. Según esto, lo que significaría constante e invariablemente la expresión “crisis humanitaria” sería algo así como ‘el concepto crisis calificado por el concepto ámbito del que emana activamente el concepto humanidad’, susceptible de emplearse en los sentidos indicados antes, según los contextos. ¿Tiene la situación actual de Ceuta algo que ver con la significación que acabamos de describir? Evidentemente, sí. Lo que ocurre actualmente en Ceuta es una verdadera crisis humanitaria. Y crisis humanitaria, al menos, en tres sentidos distintos. En primer lugar, es crisis humanitaria en el sentido de que afecta a seres humanos propios del lugar, que hay que proteger. En segundo lugar, es crisis humanitaria en el sentido de que afecta a seres humanos que huyen del hambre y de la guerra, que también hay que amparar como dictan las leyes nacionales e internacionales. Y, en tercer lugar, se trata de una crisis humanitaria porque ha despertado la humanidad del pueblo ceutí, que, a pesar de sus lógicas protestas, no ha dejado de prestar ayuda dentro de sus posibilidades a los seres humanos que pululan por sus calles sin techo ni comida.

Se ve, por tanto, que “invasión” y “crisis humanitaria” no son conceptos incompatibles cuando se habla del actual problema de Ceuta, sino las dos caras de una misma moneda. No se trata de “invasión” o “crisis humanitaria”, como dicen determinados políticos de forma maniquea, sea para mantenerse en el poder, sea para desalojar torticeramente de él a aquellos que lo ocupan, sino de “invasión y crisis humanitaria” a la vez. Y, mientras no se acepte que nos encontramos ante una cosa “y” la otra a la vez, y no ante una cosa “o” la otra, ni se podrá resolver el problema de la invasión del territorio nacional que el hecho implica ni el problema que le subyace de la imperiosa necesidad de proteger tanto a los españoles de Ceuta, que se han visto inmersos de la noche a la mañana en una situación dantesca que nunca imaginaron, como a los inmigrantes que han llegado huyendo de la miseria y el hambre de sus países de origen. Aquellos que, por las razones que sean, se obcecan en considerar el asunto como un problema de invasión del territorio nacional exclusivamente podrán resolver el problema político que implica esta violación y conseguir un puñado de votos más, pero no el problema humanitario que lleva aparejado. Y aquellos, que también por las razones que sean, se obcecan en presentarlo como un problema humanitario exclusivamente podrán resolver la situación de desamparo en que se encuentran los inmigrantes que pululan por la ciudad sin techo ni comida y justificar su inacción, pero no el problema humanitario de los ceutíes y el problema político que implica la violación de las fronteras del territorio nacional.

TE PUEDE INTERESAR