En un hospital, cada espacio cuenta. Y cuando quien atraviesa una estancia hospitalaria es un niño o una niña, disponer de un lugar donde jugar, imaginar, crear o simplemente conectar con la naturaleza puede convertirse en mucho más que un respiro. Seguir sintiéndose niño también forma parte del cuidado y la recuperación.
La atención hospitalaria no termina en el tratamiento médico. El entorno juega un papel crucial en la forma en que se vive la hospitalización y puede convertirse en un aliado para reducir el estrés, favorecer el bienestar emocional y hacer más amable una experiencia especialmente difícil para los pequeños pacientes y sus familias. Crear espacios pensados también para las emociones supone avanzar hacia una atención más humana, capaz de cuidar a la persona más allá de la enfermedad.
Con esa mirada nace “Un lugar para sanar”, un proyecto impulsado por la Fundación Diario de Avisos junto con el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, que contempla la creación de un jardín terapéutico en pediatría. Un lugar concebido específicamente para acompañar, aliviar y contribuir al bienestar emocional de los niños y niñas durante su estancia.
La iniciativa dará lugar al primer espacio de estas características creado en un hospital público de Canarias y a uno de los pocos existentes a nivel nacional. Aunque en los últimos años ha aumentado el interés por la jardinería terapéutica y la humanización de los entornos sanitarios, España continúa por detrás de otros países y regiones donde este tipo de espacios está mucho más integrado en la atención hospitalaria.
El proyecto tiene su origen en una idea del Servicio de Pediatría de La Candelaria, liderado por el Dr. Jorge Gómez Sirvent, que planteó la posibilidad de transformar un espacio exterior sin uso, vinculado al área pediátrica, en un lugar al servicio de los menores ingresados.
La Fundación Diario de Avisos asumió el impulso y desarrollo de la iniciativa, promoviendo las alianzas necesarias para convertir aquella primera idea en un proyecto de mayor alcance, capaz de integrar intervención física, conocimiento especializado, divulgación y colaboración público-privada.

Un refugio dentro del hospital
“Un lugar para sanar” no pretende crear únicamente un espacio bonito ni limitarse a incorporar zonas verdes al entorno hospitalario. Su diseño parte de una finalidad terapéutica y busca generar un refugio natural en el que estimular la imaginación y el juego, aliviar la ansiedad, favorecer la conexión con la naturaleza y ofrecer acompañamiento emocional a los pequeños.
Para desarrollar esta dimensión, el proyecto cuenta con la colaboración de la Fundación Punset Terraviva, creada y presidida por Elsa Punset, reconocida escritora y divulgadora con una amplia trayectoria en el ámbito de la inteligencia emocional, el bienestar y la relación entre las personas y la naturaleza.
Desde la Fundación Punset Terraviva, Punset ha participado directamente en la concepción del espacio y en la definición de sus pilares terapéuticos, aplicando los principios de la jardinería terapéutica y poniendo el conocimiento sobre la relación entre naturaleza y bienestar al servicio de las necesidades específicas de la infancia hospitalizada.
Numerosos estudios desarrollados durante las últimas décadas han puesto de manifiesto los efectos positivos que el contacto con la naturaleza puede tener sobre el estrés, el estado de ánimo y la capacidad de atención. En el caso de los niños y niñas hospitalizados, a ello se suma el enorme valor del juego y la imaginación, fundamentales para afrontar un entorno que puede resultar desconocido, restrictivo y emocionalmente exigente.
El futuro jardín terapéutico ha sido concebido precisamente para ofrecer ese paréntesis, un espacio en el que los menores puedan, durante un tiempo, seguir haciendo algo esencial: sentirse niños.
Su diseño contempla un jardín de hadas para fomentar el juego y la imaginación; una zona de huerto; un jardín vertical con vegetación natural apta para el entorno hospitalario; un espacio de lectura; un pequeño mirador; áreas destinadas a actividades creativas; elementos móviles y accesibles; y un gran mural artístico inspirado en la naturaleza de Canarias.
Cada uno de estos recursos permitirá relacionarse con el jardín de una manera diferente: observar, descubrir, plantar, leer, crear, jugar o simplemente disfrutar de un entorno distinto al estrictamente asistencial. Aunque está especialmente pensado para los pequeños pacientes, el espacio podrá contribuir también al bienestar de sus familias y de los profesionales que los acompañan.
Junto a la Fundación Diario de Avisos, el Hospital y la Fundación Punset Terraviva, el proyecto suma el compromiso de diferentes entidades públicas y privadas que contribuirán a hacer realidad un espacio llamado a permanecer de forma indefinida al servicio de la infancia hospitalizada.
Mucho más que un jardín
La Fundación Diario de Avisos quiere, además, que el proyecto contribuya a acercar a la sociedad el concepto de jardinería terapéutica y a generar una conversación más amplia sobre la importancia de humanizar los espacios sanitarios.
El proceso de transformación será documentado mediante contenidos informativos y audiovisuales, así como a través del seguimiento de las obras y del resultado final, con el apoyo de los medios del Grupo Plató del Atlántico: Diario de Avisos, Atlántico Televisión y Atlántico Radio.
Para complementar la creación de este espacio de bienestar, el personal competente del hospital recibirá formación específica con el objetivo de favorecer un adecuado aprovechamiento del jardín, conforme a los principios terapéuticos con los que ha sido concebido.
“Un lugar para sanar” comienza así a hacerse realidad con una idea sencilla en su formulación, pero profunda en su propósito: que dentro de un hospital exista también un lugar para jugar, respirar, descubrir, imaginar y encontrar momentos de calma.





