He leído con mucho interés las declaraciones de Yeray Gutiérrez, alcalde de La Laguna, donde dice que el soterramiento de la autopista TF 5 es clave para el desarrollo de la ciudad. Esta idea quedó plasmada en el Plan General que dejé aprobado inicialmente en 1995, siendo concejal de Urbanismo, redactado por Joaquín Casariego, siguiendo un anteproyecto del ingeniero Faustino Ortiz de Latierro. Estas dos personas nos han dejado desgraciadamente, pero las soluciones propuestas siguen estando ahí, juntamente con la variante norte sur, que descongestionaría sensiblemente el tráfico de entrada y salida a Santa Cruz. Las autoridades insulares, en lugar de dar prioridad a estas soluciones eligieron hacer una pasarela que no resuelve el problema y sirve de justificación para decir que algo se invirtió, aunque realmente hipoteque actuaciones futuras más racionales, como las contenidas en el planeamiento. La Laguna ha sufrido en los últimos 60 años el estrangulamiento provocado por equipamientos viarios que hacen de muros a su expansión hacia el sur, estrellándose contra la barrera de la TF-5 como si fuera un barranco imposible de traspasar. Durante este tiempo ha actuado como una pared de frontón que devuelve las iniciativas de desarrollo, rebotando hacia las zonas urbanas objeto de una especial protección. Esta fue la principal razón del proyecto de soterramiento que lleva congelado, igual que otras previsiones del Plan General, desde hace más de 30 años. Habría que preguntarse por qué. Después de este tiempo hay que congratularse de que el ayuntamiento decida retomar esta solución urbanística prioritaria para la ciudad, para la isla y para el área metropolitana. No hay que olvidar que el municipio presta servicios que trascienden lo local, como una Universidad, un Hospital y un Aeropuerto. Conozco los motivos para que estas iniciativas hayan estado paralizadas durante tanto tiempo, pero como obedecen a una concepción mezquina de la política no los voy a exponer. Solo me alegro de que la corporación haya decidido revitalizar este proyecto. Espero que no se tropiecen con los mismos impedimentos que yo encontré en su día y que explicarían por qué durante tantos años no se ha hecho nada al respecto.
