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elecciones 29n

Abascal impone a un candidato de Vox de León en las listas del PP por Tenerife

Voces críticas del PP canario cuestionan la autoridad de Manuel Domínguez y le exigen responsabilidades por permitir que Feijóo y Abascal decidan desde Madrid las candidaturas al Senado. El pacto también coloca en la lista ‘popular’ por Gran Canaria a una antigua responsable de comunicación de Vox en el Ayuntamiento de Madrid
Abascal impone a un candidato de Vox de León en las listas del PP por Tenerife

Abascal impone a un candidato de Vox de León en las listas del PP por Tenerife

La alianza entre PP y Vox en Canarias, por la que el partido de Abascal impondrá a candidatos de León o Madrid al Senado en las Islas, ha dejado al pie de los caballos a la dirección popular en el Archipiélago.


PP y Vox a escala estatal están convencidos de que, con su acuerdo al Senado renunciando en ciertas provincias o islas en favor de la otra formación, no solo renovarán la mayoria absoluta que han tenido los conservadores en la Cámara Alta en la última legislatura, bloqueando todo lo posible al Gobierno e impulsando comisiones de investigación, sino lograr las tres quintas partes de los escaños (161 de 267 a elegir, pues hay otros 58 de designación autonómica) para poder colocar a cuatro miembros del Tribunal Constitucional e influir aún más en el Consejo General del Poder Judicial. Sin embargo, y aunque barajan ya un mínimo de 140 actas, quizás no analizaron o testaron lo suficiente algunas derivadas del pacto, como que se impongan candidatos por ciertas circunscripciones (las de las islas capitalinas canarias, por ejemplo) que nada tienen que ver con esa tierra.


Es lo que pasa, por ejemplo, con el PP de Tenerife y Gran Canaria (y, por extensión, de todo el Archipiélago) ante el hecho de que, por ese pacto de Feijóo y Abascal para contrarrestar la plancha conjunta del PSOE y Frente Amplio acordada antes de que expirara el plazo de las coaliciones, la formación de ultraderecha haya colado a un excandidato por León a la Cámara Alta en 2023, Francisco José García Paramio, en la plancha por Tenerife para el 29N. También a Alba Moreno Santa, exdirectora de comunicación del grupo de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, excandidata en Alcalá de Henares y famosa por denunciar a Ortega Smith tras despedirla durante su maternidad, por Gran Canaria.


Como adelantó ayer DIARIO DE AVISOS en su sitio web desde primera hora, esta derivada del acuerdo entre la derecha y la ultraderecha, que han pasado de pareja de hecho en numerosas comunidades a casarse para tratar de cambiar al Ejecutivo central, ha sentado fatal en buena parte del PP tinerfeño, grancanario y de otras Islas. Destacados dirigentes y militantes históricos mostraron a este periódico su indignación por el acuerdo, que deja fuera de las candidaturas a representantes canarios en esas listas por las islas capitalinas. El malestar apunta directamente al vicepresidente regional y presidente de los conservadores en el Archipiélago, Manuel Domínguez, al que reprochan no haber defendido los intereses del partido en Canarias frente a las exigencias de Génova para cerrar un acuerdo también en el Archipiélago con Vox, de manera que han tenido que tragar con las imposiciones de Abascal a Feijóo.


Esta decisión del PP ha desatado un profundo malestar en sectores relevantes de la organización de derechas en Canarias, especialmente en la provincia de Las Palmas, donde destacados dirigentes y militantes históricos cuestionan abiertamente un pacto que consideran una imposición de la dirección nacional. La indignación se concentra en la decisión de reservar a Vox uno de los dos puestos que el PP puede presentar al Senado por Gran Canaria, desplazando a dirigentes populares que aspiraban a formar parte de las listas.
El acuerdo ha generado una considerable marejada interna entre quienes creen difícilmente justificable que el PP (que ha contado con mayoría absoluta en el Senado en varias ocasiones) sacrifique a sus propios representantes de las Islas para facilitar la entrada de candidatos de la formación de Abascal que, quizás, no han pisado Tenerife o Gran Canaria, al menos más allá de unas vacaciones.


Las críticas apuntan directamente a Domínguez, al que reprochan no haber ejercido suficiente influencia ante la dirección nacional para impedir que Canarias quedara incluida en este pacto. Consideran que las singularidades políticas del Archipiélago y la trayectoria de sus organizaciones insulares justificaban una posición diferenciada frente a los acuerdos en Madrid con la extrema derecha.

DE “INDEPENDIENTES”


La fórmula utilizada permite a los candidatos propuestos por Vox integrarse en las listas de los conservadores como “independientes”, después de que expirara el plazo legal para registrar coaliciones. A cambio, el partido de Abascal renuncia a presentar candidaturas propias al Senado en las siete islas del Archipiélago. El pacto deja así al descubierto una alianza entre PP y Vox que trasciende los entendimientos parlamentarios y los acuerdos de gobierno alcanzados en otros territorios. En Canarias introduce un nuevo elemento de tensión en una organización que deberá afrontar la campaña con el descontento de parte de sus propios cuadros y militantes.


Lo que en Madrid se presenta como una operación de estrategia electoral, en Gran Canaria se interpreta en determinados sectores del PP como una cesión a Vox a costa de sus propios dirigentes. Y mientras crecen las críticas internas, Domínguez queda situado en el centro de una controversia que cuestiona su capacidad para hacer valer el peso político del PP canario ante la dirección nacional, lo que ya fue criticado ayer por fuerzas como CC, por más que sea su socio en las Islas.


El acuerdo ha terminado por hacer visible, sin disimulos ni ambigüedades, una realidad política: PP y Vox ya no solo comparten estrategias y objetivos electorales, sino candidaturas. Y en Canarias, el precio de esa alianza lo pagan los propios populares isleños.

García (León) y Moreno (Madrid), “independientes” de Vox en el PP.

Dos peninsulares sin vínculos políticos con el Archipiélago para defender a las islas capitalinas

Una de las críticas que más se hace a los senadores del PP y PSOE es que, en muchos casos, no intervienen en la Cámara Alta, al disponer de un portavoz que suele abordar cuestiones genéricas, o lo hacen en pocas ocasiones en favor de los territorios a los que representan. Se trata de un censura muy recurrurente de partidos minoritarios, nacionalistas o regionalistas, como ocurre con CC o AHI.


La decisión del PP (en Madrid, con aceptación acrítica del PP canario) de meter a dos candidatos de León y Madrid en sus listas por Tenerife y Gran Canaria puede derivar en una situación aún más anómala y criticable: senadores por islas capitalinas que proceden de Vox, que van de “independientes” en la plancha de los conservadores y que, o ni intervienen durante la nueva legislatura, o no lo hacen en nombre de Tenerife y Gran Canaria para resolver o preguntar por algunos de sus problemas, o, en tal caso, lo hacen sin tener vínculo político con el Archipiélago.


Es lo que puede pasar con Francisco García Paramio, ingeniero de Telecomunicaciones nacido en Gordoncillo (León) que ya concurrió a esta Cámara por esa provincia (sin lograr acta) en 2023 y que ahora puede que “represente” a Tenerife y toda su idiosincrasia. Con María Luque como suplente, este candidato tendrá ocasión de hablar o no en favor de cualquier cuestión de Anaga, Las Cañadas, el Valle orotavense, Santiago del Teide o Los Silos, aunque quizás nunca pisó esos sitios.


Lo mismo puede ocurrir con Alba Moreno Santa y Gran Canaria. Se trata de la antigua responsable de comunicación de Vox en el Ayuntamiento de Madrid durante la etapa de Ortega Smith, contra el que acabó querellándose por su despido cuando volvía de una baja por maternidad, lo que le dio relieve estatal, aunque perdió en los tribunales. En 2023, se presentó de 4 por Vox en Alcalá de Henares, aunque no salió. Ahora tendrá de suplente a Yeray Antonio Suárez, portavoz de Vox en el Cabildo grancanario, y quizás hable de Ingenio, La Aldea, los taxistas de Las Palmas o, por supuesto, el puerto de Arguineguín.


Aunque se les atribuya la etiqueta de “independientes”, la participación de ambos en Vox ha sido intensa, por lo que ese apelativo solo se entiende al verse incrustados en una plancha con las siglas y logos del PP, en una evidencia más del híbrido que ya forman los dos partidos. De hecho, García ocupó durante años cargos orgánicos de la ultraderecha en su provincia y, ahora, quizás aprenda dónde está Masca.

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