Unas 60 personas han pasado la noche acampadas en la plaza de España de Santa Cruz de Tenerife para reclamar medidas ante la situación de la vivienda. La protesta, impulsada por el Sindicato de Inquilinas de Tenerife, mantiene este jueves alrededor de 40 tiendas de campaña instaladas en pleno centro de la capital.
“La vivienda es un derecho, no un negocio”, “Perdón por querer vivir donde nací” o “Canarias será la tumba del rentismo” son algunos de los mensajes colocados por los participantes alrededor de las letras de Santa Cruz.
La movilización comenzó este miércoles y forma parte de las protestas por la vivienda que se están desarrollando en distintos puntos de España. En Tenerife, la primera noche transcurrió sin incidentes, según explicó a los medios David González, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Tenerife. Medios locales sitúan también en unas 60 las personas que permanecieron durante la madrugada en la Plaza de España.
“En las primeras horas había un poco de tensión, por la Policía, por dónde poníamos las casetas, pero hemos podido pasar la noche sin ningún tipo de problema”, señaló González.
Lluvia y humedad durante la primera noche.
La lluvia intermitente y la humedad marcaron las primeras horas de la acampada por la vivienda en Santa Cruz. Los participantes tuvieron que incorporar toldos y otros materiales para proteger las tiendas y el material instalado en la plaza.
A primera hora de este jueves predominaba la tranquilidad. Agentes de la Policía Local permanecían en el entorno mientras los integrantes de la protesta desayunaban, se aseaban y comenzaban a organizar las actividades de la jornada.
Según el Sindicato, durante la noche también se acercaron vecinos y trabajadores que, aunque no permanecieron en la acampada, mostraron su apoyo a la protesta.
El colectivo asegura además que la primera teniente de alcalde y consejera delegada de la Sociedad de Desarrollo, Carmen Pérez, se acercó al lugar y les comunicó modificaciones en actividades relacionadas con Plenilunio Santa Cruz para facilitar la convivencia con la protesta.
La programación municipal confirma que la decimoctava edición de Plenilunio se celebra del viernes 2 al domingo 4 de octubre, con más de un centenar de propuestas repartidas por diferentes puntos del centro de la capital.
Una nueva asamblea y una cacerolada
La acampada continuará este jueves con una asamblea prevista a las 11.00 horas. El objetivo, según González, es repartir tareas entre los participantes y organizar las próximas acciones.
“Nos vamos a dividir por grupos y vamos a ver qué tipo de trabajo podemos hacer a lo largo de los días”, explicó. El Sindicato prevé sumarse además a una cacerolada convocada dentro de las movilizaciones que se desarrollan en otras ciudades españolas.
La protesta coincide con el debate político abierto por las nuevas medidas estatales sobre vivienda. El Real Decreto-ley 26/2026, publicado este miércoles en el BOE y en vigor desde este jueves, introduce medidas sobre alquileres, desahucios, vivienda asequible y regulación del mercado residencial. La norma debe someterse posteriormente a la convalidación del Congreso.
González reclamó que, además de esas medidas estatales, se desarrollen en Canarias los mecanismos contemplados en la Ley estatal por el derecho a la vivienda.
“Si en Canarias no se aplica la ley de vivienda, no va a importar absolutamente nada que ese decreto salga adelante”, afirmó.
El portavoz responsabilizó al Gobierno autonómico, formado por Coalición Canaria y Partido Popular, de no avanzar suficientemente en su aplicación. Se trata de una valoración del Sindicato. Canarias cuenta desde 2025 con un procedimiento propio para solicitar la declaración de zonas de mercado residencial tensionado, que debe iniciar el ayuntamiento interesado y resolver posteriormente la Consejería competente.
Actualmente, Las Palmas de Gran Canaria tiene en marcha un procedimiento para lograr esa declaración, según confirmó este jueves la directora del Instituto Canario de la Vivienda, Pino de León.
El Sindicato también considera que las medidas estatales contienen aspectos que deberían modificarse para evitar, en su opinión, que determinados propietarios, fondos o inversores puedan eludir parte de sus efectos. Pese a esas críticas, González señaló que el colectivo desea que las medidas de protección salgan adelante.

