El acta arbitral del Atlético Unión Güímar-Sporting Hortaleza aporta nuevos detalles sobre la suspensión del encuentro de Copa del Rey que debía disputarse este domingo en el estadio municipal de Tasagaya. Según recoge COPE, a partir de una información de EFE, el responsable del operativo de la Guardia Civil aseguró al equipo arbitral que la seguridad estaba garantizada durante todo el partido antes de que el conjunto madrileño decidiera no jugar.
El citado medio plasma lo recogido en el acta arbitral: “Reunidos en el vestuario el equipo arbitral, ambos delegados de equipo (Jonay Alberto Bernardo Pérez, del A.D. Güímar, y Luis Martínez Urquiza, del Sporting Hortaleza) y la delegada federativa, le trasladamos nuestra confianza en el dispositivo. El teniente nos confirma que la seguridad está garantizada durante todo el encuentro”.
Asimismo, el documento, firmado por el árbitro Rafael Aguilar Prat, reconstruye los incidentes ocurridos antes del encuentro y el proceso que terminó con su suspensión sin que llegara a comenzar.
De acuerdo con el contenido del acta, el Sporting Hortaleza comunicó finalmente que no disputaría el encuentro debido a las circunstancias vividas desde su llegada al campo, que habían provocado que sus integrantes no se encontraran “emocionalmente preparados para jugar”.
La Guardia Civil garantizó la seguridad del Güímar-Hortaleza
El relato arbitral señala que los problemas comenzaron antes de que ambos equipos pudieran disputar el partido previsto para las 13.00 horas.
El delegado visitante comunicó a los colegiados que la guagua del Sporting Hortaleza había recibido el lanzamiento de objetos a su llegada a las instalaciones y que uno de sus cristales había resultado roto.
Posteriormente, siempre según el acta, la delegada federativa informó de que debían esperar la llegada de un dispositivo de la Guardia Civil para garantizar la seguridad de jugadores, árbitros y público.
Durante esa espera, el representante del conjunto madrileño trasladó también que integrantes de la expedición estaban recibiendo amenazas y que uno de sus futbolistas había sido alcanzado por una botella.
El acta recoge igualmente que el entrenador del conjunto tinerfeño, Aythamy Díaz, acudió al vestuario arbitral para comunicar que había sufrido una agresión.
Después de 37 minutos de espera, llegó el responsable del dispositivo de la Guardia Civil.
Es entonces cuando se produce uno de los elementos más relevantes recogidos en el documento. Según la información publicada por COPE, el responsable del operativo se reunió con el equipo arbitral, los delegados de ambos clubes y la delegada federativa y confirmó que la seguridad estaba garantizada durante todo el encuentro.
El Sporting Hortaleza decidió no disputar el partido
Tras recibir esa confirmación, el delegado del Sporting Hortaleza comunicó que debía consultar la situación con el cuerpo técnico y los jugadores.
A su regreso, según consta en el acta, trasladó “de forma clara” al equipo arbitral que, después de hablar con la directiva, el cuerpo técnico y la plantilla, el Sporting Hortaleza no quería disputar el encuentro.
El documento también especifica el motivo alegado por el club madrileño: las circunstancias vividas durante su llegada al campo y en los momentos previos al partido habían provocado que sus integrantes no estuvieran emocionalmente preparados para jugar.
Ante esa decisión, el árbitro comunicó a ambos delegados a las 13.45 horas que el encuentro quedaba suspendido.
El acta concluye señalando que la decisión se adoptó en el vestuario arbitral con presencia de responsables de la Guardia Civil, los delegados de ambos equipos, la delegada federativa y los árbitros.
El equipo arbitral abandonó posteriormente las instalaciones escoltado por un dispositivo de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil (USECIC), sin que se registraran nuevas incidencias.
La Guardia Civil abre una investigación
La Guardia Civil confirma que “la actuación de los agentes permitió controlar la situación y restablecer la normalidad ante una situación de elevado estado de alteración”. No obstante, la Benemérita indica que “se ha abierto una investigación al objeto de identificar a los responsables de los altercados”.
Por su parte, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha confirmado que el futuro de la eliminatoria queda ahora en manos del órgano disciplinario correspondiente.

