La Montaña Roja, el cono volcánico que se asoma al mar en El Médano, “está perdiendo la batalla contra el pisoteo”. Así lo pusieron de manifiesto la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN), la Asociación para la Conservación de la Biodiversidad Canaria (ACBC) y la Fundación Telesforo Bravo-Juan Coello, que advirtieron de que el deterioro de la Reserva Natural Especial “es ya irreversible en algunos puntos” y exigieron al Cabildo de Tenerife medidas urgentes.
Rodeada de arenales y charcas, la Reserva forma parte de la Red Natura 2000 y alberga hábitats singulares en Canarias. En ella viven decenas de especies de fauna y más de un centenar de flora, 72 de ellas protegidas. Entre estas figura el chorlitejo patinegro, que aseguran, “ha dejado de nidificar en la zona por la presión humana”. Es además Lugar de Interés Geológico por sus conos volcánicos, sus dunas y sus megarizolitos, estructuras modeladas en el suelo por raíces de antiguas plantas.
Los colectivos denunciaron que el exceso de visitantes fuera de los senderos “han convertido la Reserva en un parque periurbano”, cercado por el “acoso” de nuevas urbanizaciones. “Las veredas improvisadas erosionan las laderas y dañan vegetación y fauna, en un deterioro acumulado ante la pasividad del Cabildo de Tenerife”, afirmaron.
Sitúan que solo seis agentes de medio ambiente cubren todo el sur, una cifra “a todas luces insuficiente”. Por ello, reclamaron al menos dos vigilantes informadores fijos por turno y más agentes. Advirtieron además de que las dos restauraciones del Cabildo no bastan, ya que “lo que se repare hoy volverá a degradarse si sigue sin haber control”, apuntando en esa línea que “los senderos cerrados en la segunda fase han vuelto a abrirse”. Reclamaron también actualizar el Plan Director, aprobado en 2004, y una campaña informativa para los vecinos, a quienes consideraron “aliados en la conservación”.






