Addoor Sticky
súperconfidencial

¿Dónde están mi ropa, mi cartera y mis llaves?

Hospital de La Candelaria. Un señor entra por urgencias por un problema neurológico. Lo tratan y le dan el alta. Cuando su hijo lo va a buscar, ve que sigue mal y se lo comenta al médico. El médico rectifica y lo deja ingresado. En ese momento, su ropa, su reloj, las llaves del coche y de su casa y su cartera, con sus tarjetas de crédito y el DNI, siguen en su sitio, junto al enfermo. Lo trasladan a planta. Y cuando su hijo acude otra vez a visitarlo, no hay ropa, ni cartera, ni llaves, ni tarjetas, ni DNI, ni nada. Interpone una queja en La Candelaria y le dicen que lo están buscando. Interpone otra queja -que tengo delante- ante la diputada del común, de momento sin respuesta. ¿Qué pasa, que uno ya no puede ir a un hospital de Tenerife sin miedo a que le mamen algo? ¿Tienen que estar los familiares al loro cuando trasladen a un enfermo? ¿Muy mala organización y supuesta presencia de rateros en los centros asistenciales? Un médico amigo me dice que en los accidentes también desaparecen cosas, pero esto no es achacable al hospital, supongo. Fíjense lo que le representa esta “pérdida” al señor mayor que conozco: pedir cita para un nuevo DNI, traslado; pedir cita para un nuevo carné de conducir, traslado; acudir a un cerrajero para que abra la puerta de su casa, 100 euros y traslado; obtener una nueva tarjeta de la Seguridad Social, más traslado; acudir a un taller mecánico para que le configure la centralita del coche y le cree una nueva llave, 200 euros, más traslado. Oiga, ¿qué está pasando aquí? El hospital deberá compensar a este señor de todos los gastos y abrir una investigación sobre el porqué de la desaparición de sus efectos personales mientras era atendido. Porque desnudo no entró en el centro e indocumentado, tampoco. ¿País de rateros?

TE PUEDE INTERESAR