Son las 19.30 horas del sábado 17 de octubre. Nos encontramos en el pabellón deportivo anexo a la plaza de la iglesia de Nuestra Señora de El Rosario de Valle de Guerra y un centenar de intérpretes del auto sacramental de la Librea vallera se despojan de su ropa del siglo XXI y comienzan a meterse en la piel de los personajes de finales de la centuria del XVI que van a encarnar delante de un público expectante que cada año llena los asientos para ver y escuchar esta inveterada tradición, que conmemora la célebre batalla de Lepanto de 1571, donde participaron soldados canarios liderados por el capitán palmero Francisco Díaz Pimienta (que este año interpreta José Luis López Reyes).
El nutrido grupo de infantes que participa en la Librea (la benjamina tiene apenas dos años) se entremezcla con intérpretes experimentados. “Para todo vallero, la Librea es una seña de identidad. Para elegir los roles se hace una encuesta para saber quién quiere interpretar cada papel. Estamos desde julio ensayando. Este es mi tercer año. Los dos primeros hice de turco y esta vez elegí pertenecer al bando cristiano”, comenta Dámaso León Rosario (ataviado de soldado de la Liga Santa) minutos antes de salir a escena.

“Mi cometido es dirigir la escolta de la Virgen de El Rosario, le ofrezco a la virgen la escuadra y le pido al párroco que me ceda el mando de la virgen durante la Librea. Este es mi cuarto año en la Librea y la primera vez que ejerzo de capitán de la escuadra de la Virgen, lo cual tiene un especial significado para mí, ya que mi abuelo también fue capitán”, reseña Saúl Reyes Pérez
“Aunque no sé actuar, siempre he querido participar en la Librea, porque la he visto desde que era pequeña. Para mí la Librea forma parte de nuestra historia, a parte de que me encantan los trajes”, resalta Carmen García González, una de las consejeras del Dux de Venecia y bailarina cristiana, poco antes de sumergirse en el siglo XVI en su primera participación en la Librea. Son tres de las personas que representan la savia nueva que garantiza la continuidad de esta fiesta, declarada bien de interés cultural y fiesta de interés turístico.
Repletas las 1.200 sillas dispuestas por la organización, los alrededores de la plaza se abarrotaron con otras 1.300 personas que vieron el espectáculo de pie, a pesar de la fina lluvia que hizo acto de presencia a la hora de representación y propició la aparición de múltiples paraguas y chubasqueros. No faltó al acto el alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, y el obispo Eloy Alberto Santiago.

La salutación de este año correspondió a José Toledo, quien fuera director de la banda de música de Nuestra Señora de Lourdes durante 18 libreas. La Librea ha ido evolucionando con el paso del tiempo, pero siempre preservando la tradición. Uno de los momentos que más conectó con el público fue el canto de un arrorró durante la escena del rapto del pueblo pesquero.
El colofón lo puso el ‘Ave María’ interpretado por Chago Melián y una exhibición de fuegos pirotécnicos
Otro de los instantes culminantes más aplaudidos fue el momento en que María La Bailaora (interpretada por la joven Haydeé Perera Expósito) rebana el pescuezo a un soldado otomano.

Casi al final del auto, Vanessa Rodríguez Cairós recitó una loa (una poesía) en honor a la Virgen de El Rosario, que aprendió de su madre y esta de su abuela. La Librea se acompañó de la intervención en directo de la banda de Nuestra Señora de Lourdes (que este año contó con la colaboración de una veintena de músicos de la Agrupación Musical Nueva Esperanza de La Palma), que alcanzó su cenit musical en la confrontación entre los navíos de La Real y La Sultana, lideradas por Juan de Austria (Daniel Izquierdo Dorta) y Alí Bajá (el veterano Imobach Herrera Molina). Juan de Austria da muerte a Alí Bajá, que cae con honor en una larga agonía.

El colofón lo puso el Ave María interpretado por Chago Melián y una exhibición de fuegos pirotécnicos. La salida a escena de todos los intérpretes, entre una explosión de confetis, propició un prolongado aplauso mutuo entre intérpretes y público puesto en pie. La emoción se palpaba en el ambiente.
La Librea de Valle de Guerra cuenta con el respaldo de las áreas de Cultura, Patrimonio Histórico y Turismo del Ayuntamiento de La Laguna, el área de Cultura del Cabildo de Tenerife, la Obra Social Fundación La Caixa y la aportación de los socios de la Asociación de Amigos de la Librea de Valle de Guerra.





