El sector de las flores y plantas ornamentales en Canarias constituye una actividad estratégica para la economía agraria del Archipiélago: unos 70 millones de euros en facturación anual. Con una superficie cultivada que abarca unas 750 hectáreas, la producción se concentra mayoritariamente en Tenerife, Gran Canaria y La Palma. Destaca tanto en el mercado europeo como en el asiático.
Dinámica es “la mejor palabra que describe la horticultura ornamental canaria, que gracias a la capacidad innovadora de las empresas ha sabido mantener la competitividad en los mercados”, se lee en una revista que comparte el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. En sus comienzos, además de las ventajas derivadas del clima, el desarrollo se vio facilitado por la disponibilidad de mano de obra, la tradición agrícola exportadora de Canarias y la existencia de técnicos cualificados, a lo cual contribuyó la actividad del departamento de Ornamentales y Horticultura del actual Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA). Propicia a la inversión de empresas extranjeras, la coyuntura económica desempeñó un papel primordial para el progreso del segmento. Las buenas conexiones aéreas con el continente y la escasa competencia externa potenciaron la entrada de las ornamentales canarias.
A pesar de una serie de factores adversos, la actividad continúa y las salidas se mantienen al amparo de “una continua reconversión y una decidida apuesta por la calidad”.

Las ayudas al transporte, comercialización y modernización de las estructuras productivas han sido determinantes para la competitividad en los mercados europeos, así como el apoyo público a las acciones de promoción en el exterior. “No menos importante ha sido el alto grado de asociación de los empresarios para conseguir una mayor eficacia comercial”.
Actualmente, más del 95% de los productores de ornamentales forman parte de la Asociación de Cosecheros y Exportadores de Flores y Plantas vivas de Canarias (Asocan). A partir del descenso de superficie ocasionado por la desaparición del cultivo de clavel a finales de la década de los 80 del siglo pasado, la dedicada a ornamentales ha ido creciendo progresivamente, debido fundamentalmente a la producción de plantas de flor de temporada y de arbustos o árboles de jardín. El valor de la ornamental ocupa el tercer lugar de la producción agrícola de Canarias, después del plátano y el tomate: entre el 11,5% y el 13,5% del total.
Las flores y plantas ornamentales generan alrededor de 2.000 empleos directos. La península Ibérica, Países Bajos, Alemania y Francia son los clientes tradicionales más estables. Con el respaldo de Proexca, las empresas isleñas participan en plataformas clave, como la feria nacional Iberflora, la IPM Essen, en Alemania, y el centro neurálgico de comercio de Dounan (China).







