El CD Tenerife volvió a ser lo que era frente al Girona. Pese al pésimo arranque, con un gol encajado en el minuto 3, los blanquiazules supieron rehacerse para competir de tú a tú ante uno de los grandes de la categoría. Un rival que todavía evoca recuerdos difíciles de borrar entre la afición blanquiazul, tras aquel playoff de ascenso de 2022 en el que el Girona frustró el sueño tinerfeño y dio el salto a Primera. Esta vez, los de Álvaro Cervera respondieron al golpe inicial, plantaron cara al conjunto catalán y rescataron un punto valioso para recuperar sensaciones y para recuperar la senda correcta de las primeras jornadas. Perfectamente escoltado por un Gomis sobresaliente, Enric Gallego volvió a ser decisivo para su equipo, anotando el gol del empate y estando a punto de marcar el 2-1 en la prolongación.
El arranque del encuentro fue desastroso para los blanquiazules, que saltaron al verde con una alarmante falta de tensión competitiva, personalizada en Fabricio y Dani Fernández.
El Girona lo aprovechó para adelantarse en el marcador. Una pérdida de balón del canterano se convirtió en una contra que pilló descolocada a la zaga local. El balance defensivo de los de Cervera fue lamentable y Asprilla apareció en el momento justo para abrir el marcador muy pronto (minuto 3).
El gol hizo mella en los blanquiazules y a muchos jugadores se le vieron las costuras. Por si fuera poco, David y Fabricio vieron tarjeta amarilla en los minutos 20 y 23. Peor no podían estar las cosas frente a un equipo que tiene calidad, veteranía y demostraba estar bien plantado en el campo. El partido se le había puesto muy cómodo al club catalán.
Sin embargo, y casi en una acción aislada, el Tenerife empató la contienda. Se juntaron los probablemente dos mejores jugadores del Tenerife para provocar la reacción del resto.
Nacho apuntó la mirilla al segundo palo de la meta gerundense y sirvió un pase templadito y preciso que remató de cabeza el de siempre, Enric Gallego. El delantero y pichichi sigue imponiendo su ley y ya lleva seis dianas esta temporada. 1-1 y toda arrancaba de nuevo.
La igualada reactivó a los blanquiazules, que lograron equilibrar fuerzas con el Girona. El encuentro se igualó y ambas escuadras tuvieron ocasiones para marcar algún tanto más antes de irse a la caseta.
Abel Ruiz lo intentó para el Girona, pero se encontró con la espectacular respuesta de Dani Martín, mientras que en la otra área, Fabricio intentó fusilar dentro del área chica de Gazzaniga, pero se encontró con un defensa rival.
Los dos equipos llegaron al tiempo reglamentario con todo por decidir y el duelo igualado, que es la mejor noticia para un Tenerife que pagó caro su mal arranque.
El Tenerife quiso pero no pudo
La segunda parte arrancó con un cambio extraño en las filas del Girona. Se quedó en la caseta Gazzaniga y entró el portero suplente, Krapyvtsov.
Poco después, Cervera también movió ficha y en el 51 abandonó el campo Fabricio, con tarjeta amarilla, y entró al verde Jesús Álvarez, quien reaparecía tras varias semanas de parón tras caer lesionado ante la Real Sociedad B.
El Girona vio que las cosas no le estaban saliendo según lo previsto y empezó a emplearse con dureza.
Se ayudó de la permisividad del colegiado Daniel Palencia, quien permitió cada falta de los jugadores catalanes.
Incluso llegó a perdonarle a Junior la segunda amarilla tras agarrar a Gomis cuando el blanquiazul se iba directo a portería.
El culmen de la mala labor del trencilla llegó en el 74, cuando Cervera quiso hacer un triple cambio. No se mostró bien el cartelón del cambio y el Tenerife se quedó en inferioridad numérica sin pudieran entrar los relevos. Finalmente se retiraron Gomis, Nacho Gil y Mauro Pittón, y accedieron Ranos, Noel López y Krdzalic. Antes Gerard Valentín relevó a un desacertado Dani Fernández (min 66).
En el 68, el Girona volvió a amenazar tras un centro al corazón del área. Gil cazó el rechace y su remate fue despejado sobre la línea por Landázuri, aunque la acción ya estaba invalidada por una falta en ataque.
El Tenerife incluso llegó a soñar con la victoria en el tiempo añadido. Enric Gallego volvió a marcar de cabeza en el minuto 94, pero el tanto fue anulado por fuera de juego.
Finalmente, ambos equipos firmaron las tablas en el Heliodoro Rodríguez López. Un empate que refuerza al conjunto blanquiazul, capaz de competir de tú a tú frente a uno de los rivales más potentes de la categoría. Ahora, los hombres de Cervera deberán dar continuidad a las buenas sensaciones en su próximo desplazamiento, ante el Celta Fortuna.

