La Laguna llegó a proyectar en 1940 una red de refugios antiaéreos en pleno casco histórico para proteger a su población ante un posible ataque durante la Segunda Guerra Mundial. Las instalaciones, previstas en lugares como la Catedral, La Concepción y la plaza del Adelantado, nunca llegaron a construirse. Ahora, una investigación recupera aquella planificación defensiva.
El proyecto quedó recogido en un expediente fechado el 30 de noviembre de 1940, conservado en el Archivo Histórico Municipal. Su contenido constituye la base de un nuevo libro de Luana Studer Villazán, que analiza cómo la amenaza de una posible extensión del conflicto internacional condicionó las decisiones de las autoridades locales.
La publicación, titulada Refugios antiaéreos de La Laguna. La defensa pasiva civil antiaérea de La Laguna durante la Segunda Guerra Mundial, es el primer estudio monográfico dedicado a este plan, según informa el Ayuntamiento de La Laguna.
Dónde iban a construirse los refugios antiaéreos de La Laguna
El proyecto contemplaba la creación de una red de instalaciones de protección civil distribuidas por diferentes puntos del casco histórico.
Entre los emplazamientos previstos figuraban los alrededores de la Catedral, la iglesia de La Concepción y la plaza del Adelantado, además de las calles Viana y El Remojo.
La finalidad era disponer de espacios de protección para la población ante la posibilidad de ataques aéreos. Sin embargo, ninguno de los refugios proyectados llegó a ejecutarse.
El documento fue elaborado por la Sección de Construcción e Incendios de la Junta de Defensa Pasiva Antiaérea, un organismo que participaba en la planificación de medidas de protección frente a posibles bombardeos.
Su redacción se produjo en un momento especialmente delicado. La Segunda Guerra Mundial había comenzado en septiembre de 1939 y Canarias, por su posición estratégica en el Atlántico, estaba expuesta a las consecuencias de la situación internacional.
Aunque España no participaba oficialmente en la contienda, las autoridades contemplaban medidas preventivas ante la posibilidad de que la guerra afectara al Archipiélago.
Un proyecto de 1940 que apareció durante la limpieza de un despacho
La historia de este expediente tiene otra particularidad: fue recuperado de manera fortuita a mediados de la década de 1990.
Según explica el Ayuntamiento, durante los trabajos de limpieza de un despacho municipal tras una jubilación apareció un conjunto de documentos que llevaba décadas olvidado.
Entre ellos se encontraba el denominado Proyecto de refugios y puesto de mando, fechado el 30 de noviembre de 1940.
Fue el entonces director del Archivo Histórico Municipal, Luis González Duque, quien reconoció su importancia e impulsó su incorporación a los fondos municipales para garantizar su conservación.
Aquella intervención permitió recuperar una documentación que ahora, más de tres décadas después, sirve como punto de partida para una investigación sobre la historia de La Laguna durante la guerra.
Luana Studer explica que la singularidad del expediente reside en su capacidad para relacionar un acontecimiento internacional con las decisiones adoptadas en un municipio canario.
“A través de esta documentación podemos observar cómo las tensiones internacionales, aunque parecieran lejanas, condicionaban la planificación institucional y las estrategias de protección de la población en Canarias”, señala.
Cuándo se presenta el libro sobre los refugios de La Laguna
La investigación, editada por la Concejalía de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de La Laguna con la colaboración de Taro, Somos Patrimonio, se presentará el martes 20 de octubre, a las 18.00 horas, en la Casa Anchieta.
El acto será abierto al público y contará con la participación de Luana Studer y del doctor en Historia Contemporánea Ricardo Guerra Palmero.
El concejal de Patrimonio Cultural, Adolfo Cordobés, destaca que la publicación permite ir más allá de los planos y documentos originales para comprender las circunstancias que llevaron a diseñar aquel sistema de defensa.
El edil también reconoce el trabajo desarrollado por Luis González Duque en la recuperación del expediente, cuya conservación ha permitido profundizar en un episodio poco conocido de la historia contemporánea del municipio.
La obra incorpora así una nueva investigación sobre el pasado de San Cristóbal de La Laguna, cuyo conjunto histórico fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1999.

