La sección de lo contencioso-administrativo del Tribunal de Instancia de Santa Cruz de Tenerife dictó ayer la suspensión cautelar urgente de la tala de arbolado que se estaba ejecutando en el barrio de La Salud de la capital, en el marco de las obras de demolición de la iglesia de San Gerardo para la rehabilitación de la zona. La medida frena de inmediato la actuación promovida por el Ayuntamiento chicharrero para habilitar un aparcamiento provisional para 80 vehículos, al señalar que puede existir riesgo de un daño ambiental irreversible.
El dictamen judicial responde al recurso interpuesto por la asociación Los Árboles Hablan contra la resolución municipal aprobada el 27 de abril para llevar a cabo el proyecto. Ante ello, la entidad ecologista solicitó el pasado lunes medidas cautelarísimas para frenar la eliminación del arbolado en el entorno de la obra, donde tras dar comienzo los trabajos el pasado jueves aún restaban por talar 14 de los 20 ejemplares del enclave.
En el auto emitido por el magistrado Roi López Encinas, el tribunal fundamenta la adopción de esta medida cautelar inaudita altera parte -sin necesidad de escuchar previamente a la Corporación local dada la “especial urgencia”- en la irreversibilidad del daño ambiental si las maquinarias continuaran. Según señala, “el avance de la tala acarrearía un claro riesgo de que una futura sentencia favorable resulte inefectiva”.
Por su parte, el concejal de Obras, Javier Rivero, anunció tras conocer el fallo judicial que el Consistorio ha paralizado las obras, pero “vamos a presentar alegación, pues el juzgado nos da cinco días para ello y así lo haremos. Se trasladará la información e informes pertinentes sobre el cumplimiento de la legalidad del proyecto para la creación de aparcamientos en La Salud”.
Mientras, el juez incide en que la actuación municipal se habría ejecutado presuntamente al margen de la ley 7/2025 de protección del arbolado urbano en Canarias, la cual exige la tramitación de informes fitosanitarios específicos e independientes que evalúen alternativas técnicas o de trasplante antes de autorizar cualquier tala. Por ello, añade, que la Corporación recurrió a una memoria ambiental “contradictoria e incompleta”, obviando las garantías impuestas por el principio legal favor arboris.
La paralización cautelar de la obra también ha tenido efecto en los vecinos de La Salud. La presidenta de la asociación de vecinos San Gerardo, Vanesa Martín, mostró su indignación por quedar ahora en suspenso la creación de 80 aparcamientos para el barrio que “son necesarios” y manifestó que “se convocará a los residentes a una asamblea para estudiar qué acciones emprender, pues este proyecto fue acordado por la mayoría vecinal junto al Ayuntamiento”.
Martín indicó que “estos jardines llevaban años abandonados y se usaban para llevar a perros o tirar escombros. Lo orines y heces de las mascotas habían creado un foco de pulgas y de malos olores, aparte de afectar a los arbustos, cuyos troncos, como el del falso pimentero, ya estaba deformado y podrido”.
La presidenta vecinal añadió que “previo a que comenzaran las obras se mantuvo una reunión con los colectivos promotores de la demanda, junto al Ayuntamiento y los técnicos, donde se acordó trasplantar las palmeras a otro lugar, salvar uno de los ejemplares y plantar nuevo arbolado. Por ello, no se entiende que tras este acuerdo, Los Árboles Hablan, Barrio La Salud Verde e Iniciativas 10 hayan impulsado paralizar una obra que solo busca mejorar un barrio que ha crecido”.






